- Protestan en la Catedral de San José, porque los desalojaron de finca en Sarapiquí
Josué Bravo/Corresponsal
COSTA RICA, SAN JOSÉ. – Un grupo de campesinos nicaragüenses, que fueron desalojados el pasado 23 de abril de una finca de unas mil hectáreas ubicada en Sarapiquí, en el noreste de Costa Rica, dijeron a LA PRENSA que seguirán ocupando la Catedral de esta capital, en señal de protesta, hasta que el Gobierno les restituya la propiedad.
Los nicaragüenses son parte de un grupo de 112 campesinos, que desde el pasado domingo –dos días después de ser desalojados de la finca Bambuzal– permanecen en la Catedral metropolitana, a la espera que el Gobierno les regrese la propiedad que reclaman como suya.
Los campesinos fueron desalojados por la Policía de la zona, tras una orden emitida por la Fiscalía del cantón de Pococí, ya que Bambuzal, según la Fiscalía, pertenece a la compañía transnacional Standard Fruit Company.
Ileana Murillo, presidenta de la Asociación de Campesinos de Bambuzal, dijo a la prensa local que los labriegos exigen que la Fiscalía elimine las medidas cautelares que impiden acercarse a la propiedad de donde fueron expulsados, y proponen que se realice un juicio agrario para definir si Bambuzal pertenece a la Standard Fruit Company o a los campesinos.
El Fiscal General de Costa Rica, Francisco Dall’Anese, ha manifestado que la orden de desalojo fue una correcta acción emitida por el fiscal de Pococí, Fernando Vargas.
LA ENCONTRARON ABANDONADA
El chontaleño Filemón Sequeira López sostiene que Bambuzal pertenece al Estado y desde hace 10 años es cultivada por los campesinos, porque estaba en abandono.
Gloria Guzmán, originaria de Rosita, Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN), dijo que entre los desalojados existen al menos siete familias nicaragüenses que fueron afectadas.
“Todos los nicaragüenses estamos legales porque tenemos muchos años de vivir en Costa Rica. Una persona que tiene 15 años de vivir en este país, creo que tiene derecho a vivir como ciudadano”, argumentó.
Marcos Montoya, originario de Bluefields, opina que él tiene derecho a reclamar tierras al Estado, porque es padre de 14 hijos nacidos en Costa Rica.
Los nicas que hablaron con LA PRENSA dijeron que están durmiendo en el piso y comen de lo que la gente les regala. Agregaron que no han recibido ayuda del Consulado de Nicaragua en Costa Rica.