Funcionarios del Instituto de Medicina Legal retiran el cadáver del anciano encontrado en el patio de una vivienda, en el reparto Altamira.

Anciano muere en extrañas circunstancias

Llegó al centro de trabajo de su hijo y fue encontrado desangrado en el patio de una vivienda en Altamira Una de las hipótesis de la Policía es que trataba de cortar mangos y cayó sobre un tubo metálico Luis Alemán Saballos La Policía del Distrito Cinco está investigando las circunstancias en que perdió la […]

  • Llegó al centro de trabajo de su hijo y fue encontrado desangrado en el patio de una vivienda en Altamira
  • Una de las hipótesis de la Policía es que trataba de cortar mangos y cayó sobre un tubo metálico

Luis Alemán Saballos

La Policía del Distrito Cinco está investigando las circunstancias en que perdió la vida un anciano de 80 años, cuyo cadáver fue encontrado por su hijo, en la vivienda 210 del reparto Altamira, de la sucursal BDF, media cuadra hacia el sur.

El anciano fue identificado como Juan Martínez Miranda, padre de Roger Martínez Montiel, quien fungía como vigilante de esa vivienda cuyo propietario no fue identificado.

Las informaciones ofrecidas por la Policía no precisan la hora del hallazgo, pero confirman que el cadáver fue localizado por Martínez Montiel en horas de la mañana de ayer domingo.

El comisionado Horacio Sobalvarro, segundo jefe del Distrito Cinco, explicó que el hijo del difunto es cuidador de la vivienda y que fue visitado por su papá, por lo que éste aprovechó para pedirle que se quedara un momento en la vivienda porque quería salir a realizar un mandado. Cuando regresó se encontró con una escena dolorosa, el cuerpo de su padre tirado en medio de un gran charco de sangre.

Vecinos del lugar que no quisieron identificarse, aseguraron no tener mucha información sobre el caso. La vecina de la casa contigua de donde fue encontrado el cadáver, aseguró que la mañana de ayer ella escuchó un grito y cuando salieron a ver lo que sucedía, se dieron cuenta que en la casa vecina estaba el señor caído en el patio.

Inmediatamente los vecinos llamaron a la Cruz Roja creyendo que el anciano aún estaba con vida, pero cuando los socorristas llegaron confirmaron que estaba muerto.

Uno de los socorristas explicó a LA PRENSA que cerca de las 10:00 a.m. del domingo recibieron una llamada telefónica alertando sobre una emergencia, pero cuando llegaron al lugar descubrieron que el paciente ya era cadáver.

“No teníamos nada que hacer, el paciente ya era cadáver”, dijo el cruzrojista, quien no pudo precisar cuánto tiempo tenía de muerto.

La presunción de la Policía es que el señor Martínez Miranda estaba cortando mangos y al tomar una rama perdió pie cayendo sobre un tubo galvanizado para agua potable, que quedó manchado de sangre.

En el lado donde quedó el cuerpo, según el jefe policial, había una rama del árbol de mango quebrada, lo que confirma el hecho de que el difunto antes de morir cortaba mangos.

Roger Martínez Montiel, hijo del ahora occiso, no quiso hacer comentarios sobre el hecho, pero en la primera declaración que ofreció a la Policía indica que su papá había quedado solo mientras él hacía un mandado.

Funcionarios del Instituto de Medicina Legal que se presentaron al lugar horas más tarde, no quisieron dar información sobre el hecho y se limitaron a explicar que esperarán el dictamen de esa institución.

GOLPEADO

Según el comisionado Horacio Sobalvarro, segundo jefe del Distrito Cinco de Policía, el cuerpo del infortunado estaba en posición fetal, inclinado hacia el lado derecho, en medio de un gran charco de sangre.

Señaló que tenía un golpe en el lado izquierdo de la cara, cerca del cuello. “Quedó como acurrucado, cómo si intentaba tocar con sus manos el lado donde aparentemente tenía un golpe”, dijo el jefe policial.

A la orilla de una piscina seca que está en el patio de la vivienda, estaban acomodados varios mangos. En sus investigaciones la Policía también encontró una ramas del árbol de mango quebradas, lo que hace presumir que el ahora difunto pudo estar cortando mangos.

NO HAY VIOLENCIA

En el lugar la Policía no encontró evidencias de violencia, por lo que mantiene la hipótesis de que fue un accidente cuando el anciano cortaba mangos. Sin embargo, el subcomisionado Martín Solórzano, quien dirigía las investigaciones, pidió esperar el dictamen médico legal el que tendrá la última palabra”.

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