Los Treinta paquetes de cocaína encontrados en poder de una pareja hondureña.

Hondureños a la orden del juez

Luis Eduardo Martínez M./Corresponsal MATAGALPA.- Los cuatro hondureños arrestados el sábado cuando llevaban 30 kilos de cocaína hacia su país de origen, serán acusados hoy por el Ministerio Público ante el Juzgado Segundo de Distrito de lo Penal de Matagalpa. Marvin Giovanni Becerra Matamoros y María Isabel Murillo Armijo fueron capturados el sábado por la […]

Luis Eduardo Martínez M./Corresponsal

MATAGALPA.- Los cuatro hondureños arrestados el sábado cuando llevaban 30 kilos de cocaína hacia su país de origen, serán acusados hoy por el Ministerio Público ante el Juzgado Segundo de Distrito de lo Penal de Matagalpa.

Marvin Giovanni Becerra Matamoros y María Isabel Murillo Armijo fueron capturados el sábado por la Policía en el sector de Tierras Blancas, entre Sébaco y San Isidro, donde registraron el carro rojo, placas PAV 5157, en el que llevaban los 30 kilos de cocaína ocultos en un compartimiento entre la cajuela y el asiento trasero. La pareja también llevaba a su hija de tres años de edad.

En ese mismo operativo fueron arrestados los hondureños Marcos Antonio Prado Fletes y Luis Armando Motiño Molina, supuestos cooperadores en el trasiego de esa droga. Ellos viajaban en una camioneta blanca placas PAV 9559.

Becerra dijo a LA PRENSA que había engañado a su esposa diciéndole que iban de paseo a Nicaragua, a donde llegaron el jueves recién pasado, procedentes de La Ceiba, Atlántida, Honduras, donde viven.

“A mí no me importa lo que hagan conmigo, pero con ellas quisiera que las mandaran para allá (Honduras). Ella (Isabel) no tiene ninguna culpa en esto, el único culpable soy yo, por haberla engañado”, refirió Becerra, añadiendo que “mi niña todavía mama y no sé cómo va a hacer ahora”.

AMENAZADO POR MAFIA

Becerra, quien en Honduras se desempeñaba como taxista, relató que lo contactaron personas a las que no identificó y que éstas le amenazaron de que si no hacía el viaje a Nicaragua “a mi hija le pasaría algo, y vale más mi hijita”.

Precisó que “yo soy taxista allá… ellos me localizaron, supieron donde yo vivía y me dijeron que tenía que venir a hacer ese viaje, que si no quería hacerlo a mi hija le harían algo… me dijeron que no hiciera preguntas, que la vida de mi hija estaba en peligro”.

El taxista hondureño manifestó que quienes le contactaron le dejaron el carro en las inmediaciones de un parque en La Ceiba. Adentro le dejaron dos celulares y tres mil lempiras para que hiciera el viaje.

En la frontera El Espino cambió los lempiras por dos mil 400 córdobas, al tipo de cambio, e ingresó a Nicaragua junto a su esposa e hija.

“Yo no conozco a nadie. Ellos me llamaban al teléfono ese que no es mío y me orientaban a donde tenía que ir”, dijo Becerra.

Añadió que una vez en Managua dejó a su esposa en un hotel y se dirigió a “un lugar” en el que otras personas que tampoco identificó lo sacaron del local y pusieron la droga en el carro.

Becerra dijo que los “dueños” de la droga no le habían orientado todavía donde debía entregar el carro.

La niña de tres años hija de la pareja está actualmente bajo la tutela del Ministerio de la Familia (Mifamilia).

No obstante, la delegación de Mifamilia en Matagalpa estuvo cerrada el fin de semana y se desconoce cuál será el futuro inmediato de la pequeña.

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