Mario Fulvio EspinosaFotos René Ortega
Estas valiosas piezas hablan de una civilización muy avanzada que habitó en esa zona hace 600 años o más. Los hallazgos se guardan con sumo cuidado en el Museo Antropológico de Condega, uno de los sitios que el viajero y los estudiosos deben visitar
Hemos dejado Condega y vamos sobre la carretera de tierra que con rumbo noreste lleva hasta San Sebastián de Yalí. Nuestra meta es la cercana comunidad de San Diego. Ya hemos vadeado el río Estelí y penetramos por la derecha en un sendero que se interna entre breñales, potreros y resecas tierras labrantías.
Este terreno de breves colinas constituye un verdadero muestrario geológico, por segmentos es polvoriento, a ratos sonsocuitoso, ora pedregoso y más allá arenoso.
“En estas tierras estamos descubriendo, por etapas, evidencias sobre la vida que llevaban nuestros antepasados indígenas desde el año uno al 400, después de Cristo”, explica nuestro guía, el pintor, escritor y arqueólogo Bayardo Gámez Montenegro.
“Si ustedes observan bien –agrega nuestro guía–, aquí existen muchos promontorios o “calpulis” que con sumo cuidado hemos venido dejando al descubierto. Hemos hallado muros de piedra que sirvieron de cimientos a viviendas de otras épocas, utensilios diversos como piedras de moler, morteros, cuchillos, macanas de pedernal y obsidiana, cerámica monocroma naranja y marrón adornadas con figuras geométricas, zoomorfas y antropomorfas”.
Estas excavaciones son auspiciadas por la Asociación para el Desarrollo Sostenible de Las Segovias (Adeso) y ejecutadas por el Centro de Investigación y Comunicación Social (Sinslani) en labores de prospección que se iniciaron el 12 de diciembre del 2003 y terminaron en junio del 2004.
Cabe señalar que en esta primera etapa (prospección), en el municipio de Condega fueron localizados 41 sitios arqueológicos, que son mucho más de los que tenía registrado el Museo Nacional. La segunda etapa (labores de excavación) comenzó en febrero del año pasado y terminará el próximo mes de junio.
“Hemos realizado tres excavaciones en el sitio de San Diego porque ese lugar presenta la mayor cantidad de montículos –60 en total– lo que evidencia que ahí hubo una población muy grande, considerando que cada “calpuli” equivale a los restos de una antigua vivienda, eso nos dice que aquí hubo una población como de 300 personas”.
Además de Gámez, en estas tareas arqueológicas han participado, Jorge Zambrana, director del proyecto, estudiantes de antropología de la UNAN y de la Universidad de Costa Rica, así como pobladores de la comunidad de Condega.