- Los altos índices de desnutrición que afectaban a los pobladores de Terrabona, principalmente a los niños, poco a poco han disminuido. El consumo de alimentos a base de soya y hojas verdes es la principal causa de este cambio
Roberto Pérez Solís
La estridente música y una muchedumbre aglomerada en los alrededores del parque central, alertan a lugareños y extraños, de que algo inusual está ocurriendo en la localidad. Son las nueve de la mañana del miércoles 28 de abril.
El bullicio no sería sorpresa si fuera el mes de marzo, en Terrabona, municipio de Matagalpa ubicado 116 kilómetros al norte de Managua, donde las calles todavía no saben de la existencia del asfalto, y los nidos de oropéndolas en los cables de energía eléctrica y los jinetes sobre sus bestias sobresalen sin mucho esfuerzo.
Del 16 al 19 de marzo los lugareños “encienden el pueblo” durante los actos de celebración en honor a San José, su santo patrono. Desde tempranas horas de la mañana hasta el atardecer, los terraboneños se la pasan en festejos y veneraciones a “Chepito”.
Sin embargo, una manta a la vista de todos conteniendo la frase: “Las leguminosas, alimento para el suelo, los animales y los seres humanos”, aclara la situación. La algarabía de los presentes, adultos, jóvenes y niños, de ambos sexos, esta vez no era motivada por el factor religioso.
CULTO A LA SOYA Y LAS HOJAS VERDES
La realización de la Segunda Feria Alimentaria y Productiva, organizada por el proveedor de salud llamado Asociación Dariana, perteneciente a la Red de Protección Social de Matagalpa, es la causa de semejante barullo. Promover los beneficios de los alimentos a base de soya y de hojas verdes, es el objetivo de la feria.
Pero, ¿por qué tanto entusiasmo entre los pobladores? La respuesta es sencilla. Este tipo de alimentos, desde hace unos cinco años, los han ayudado a paliar el hambre. En este municipio, antes de la llegada de la Asociación Dariana, la desnutrición se ensañaba con un gran porcentaje de los casi 15 mil pobladores. Los menores de edad eran quienes encabezaban la lista de afectados.
“Terrabona era uno de los municipios con mayor índice de desnutrición infantil, andaba casi por el 60 por ciento, la gran mayoría de los niños que atendíamos tenían estatura y peso fuera de lo normal”, recuerda Miryam Matamoros, de Asociación Dariana.
“Antes de la soya, por lo difícil de la situación, teníamos pocos recursos para comer, se nos enfermaban (los niños) a cada rato”, expresa Erlinda González Rivera, de 39 años, habitante de la comunidad El Rincón y madre de cuatro niños, entre un cerro de nacatamales de soya que ofertaba a los asistentes a la feria.
“Están ricos, pruébelos, le ayudan a estar bien gordito”, agrega con voz vivaz mientras un grupo de ciudadanos, procedentes de las diferentes comarcas de Terrabona, se acercan en busca de una porción.
PREPARAN A FAMILIAS
Los altos índices de pobreza en este municipio donde la mayoría de las familias alquila parcelas de tierra para el cultivo de granos básicos, motivo por el cual no obtienen muchas ganancias, hicieron que Asociación Dariana se propusiera reducir los altos índices de desnutrición infantil y generar estilos de vida saludables; impulsando la alimentación a base de soya y hojas verdes.
Luego de una serie de consultas con los pobladores vinieron los procesos de capacitación en salud y nutrición. Se empezó a enseñar a las familias cómo preparar los alimentos. Cada familia también recibió un recetario de cocina conteniendo unos 200 platos, de fácil elaboración, con este tipo de productos.
“Las familias empezaron a observar que los niños consumiendo leche de soya y comiendo otros alimentos hechos con hojas de chayote aumentaban entre libra y media y dos libras en un mes”, expresó Matamoros.
Cargando en brazos al menor de sus seis hijos, José Domingo, un regordete niño de seis meses, Estebana Orozco Acosta, originaria de la comarca Montaña Grande expresó que “en un inicio esta comida no le gustaba a mis hijos, pero vamos a cumplir tres años de comerla y nos está ayudando, es barata y eso es bueno”.
MEJORAN ÍNDICES DE NUTRICIÓN
Cinco años después de haber iniciado este programa, los resultados son significativos. Los nacatamales, chicharrones, el atol y los chorizos de soya ofertados en la feria, desde entonces han estado siempre en cada cocina de los lugareños. Los altos índices de desnutrición, aunque no han desaparecido por completo, han sido reducidos de manera significativa.
“Ahorita la desnutrición la hemos disminuido a un 30 por ciento, es un impacto bastante grande hablando de manera general. Usted dirá apenas es la mitad, pero la Red de Protección en su primera fase sólo tenía 857 familias y de ese 60 por ciento que había se redujo a un 18 por ciento, lo que pasa es que en la segunda fase se incrementaron nuevas familias y el índice de menores se nos incrementó”, señaló Matamoros.
Pero esta nueva cultura alimentaria también ha servido para que los índices de enfermedades comunes en los menores, para bien de las familias, también experimenten una reducción bastante significativa.
“Muchos niños padecían de neumonía, diarrea, gripes, pero ahora, aunque siempre la neumonía ocupa el puesto número uno de las enfermedades, con todas las capacitaciones en salud nuestros índices han bajado, datos no tengo ahorita pero sí bajaron. Al estar mejor nutridos, las enfermedades disminuyen”, indicó la funcionaria.
Tres médicos, tres enfermeras profesionales, tres auxiliares, dos sicólogos e igual número de trabajadores sociales se encargan de visitar las comarcas para dar atención a los niños de cero hasta cinco años. A ellos se les vigila el crecimiento y se les completa los esquemas de vacunas.
IMPACTO TREMENDO
“Ha sido tremendo el uso de la soya y las hojas, para mí ha sido más favorable porque me ayudó a alimentar a mis hijos mejor y con menos dinero, tengo cinco hijos y no los traigo al centro de salud, no se enferman los bandidos”, aseguró Floricelda Leiva Rivera, de la comarca Ojo de Agua.
La Asociación Dariana para continuar con su programa también brinda, cada dos meses, un bono de 480 córdobas para alimentación a 1,255 familias. Los beneficiados además han sido capacitados en temas de economía familiar y la creación de huertos comunitarios. “La soya la consumen de su mismo patio”, concluyó Miryam Matamoros.
Hay fiesta en Terrabona, pero esta vez el santo patrono, San José, no es la causa.
OBJETIVOS
Asociación Dariana es un proveedor de salud de la Red de Protección Social, que es un programa creado por el Gobierno de Nicaragua. Éste se dirige a promover un mejor nivel de vida entre los hogares en extrema pobreza.
Trabaja con fondos del Banco Interamericano de Desarrollo, en el departamento de Madriz en los municipios Totogalpa y Yalagüina. En Matagalpa se beneficia a los municipios Terrabona, Esquipulas, El Tuma-La Dalia y Darío.
El Proyecto, que está en su segunda fase, pretende beneficiar a más de 12 mil 500 familias de los municipios antes mencionados. Además de la atención en salud desarrolla programas que garantizan la incorporación y permanencia en la escuela de los niños de primero a cuarto grado.
POBLACIÓN ATENDIDA
1,255 hogares beneficiados
7,044 total de beneficiarios
152 promotoras de Asociación Dariana
41 comunidades atendidas