Luis Alemán Saballos
Tres onzas aproximadas de cocaína combinada para la elaboración de piedras de crack, fueron incautadas al ciudadano Reynaldo Guido Aguerri, cuando a bordo de un vehículo intentaba evadir un cerco policial que lo esperaba para detenerlo, de los semáforos de El Dorado, tres cuadras al sur.
Guido Aguerrí había logrado escapar de un operativo antinarcóticos practicado en la vivienda de la señora Paula Ampié Estrada en el barrio Riguero, de los talleres Modernos tres cuadras y media arriba, de donde sacó la droga, según confirmó el subcomisionado Freddy Salvatierra, divulgador de la Policía.
En su huida el muchacho pidió “ride” a Gonzalo Robles López, de 33 años, que conducía el vehículo placas 073-679, en compañía de su esposa y una hija.
Cuando el vehículo fue detenido por agentes antinarcóticos encubiertos, Guido Aguerri salió del auto y lanzó tres bolsitas de plástico conteniendo un polvo blanco, pero fue inmediatamente reducido por los agentes.
Robles López explicó a la Policía que se dirigía al Mercado Roberto Huembes y que solamente había dado “ride” a Reynaldo a quien conoce porque vivía en el barrio Riguero, a unas cuadras de su casa de habitación. “Yo no tengo nada que ver con drogas”, dijo Robles López.
Minutos más tarde de la captura de Guido Aguerri, patrullas policiales cayeron en la vivienda de Guadalupe Flores García quien junto a su hija Wendy Fabiola Malespín Flores, compañera de vida de Guido Aguerri, opuso resistencia al allanamiento.
Malespín Flores lanzó varios manotazos contra dos agentes de policía que intentaron calmarla y casi de inmediato se lió a golpes con los oficiales, quienes tuvieron que reducirla a la fuerza.