con emociones encontradas lucen Francisco Lagos, Sergio Chamorro, Carlos Alonso y Selvin Álvarez con el trofeo.

Alegría y dolor

Estelí consigue tercer título en medio de tragedia Francisco Jarquín Soto Apenas el Real Estelí disfrutaba junto a su afición con mucha euforia su tercer título consecutivo conseguido ante los aguerridos Caciques del Diriangén, esta vez en el Torneo Clausura luego de un empate a cero, cuando un estruendo que se escuchó en la zona […]

  • Estelí consigue tercer título en medio de tragedia

Francisco Jarquín Soto

Apenas el Real Estelí disfrutaba junto a su afición con mucha euforia su tercer título consecutivo conseguido ante los aguerridos Caciques del Diriangén, esta vez en el Torneo Clausura luego de un empate a cero, cuando un estruendo que se escuchó en la zona donde se ubica la barra brava norteña paró de un tajo la celebración.

Los aficionados que escasos minutos antes gritaban a todo pulmón los cantos a su equipo del alma, ahora emitían alaridos desgarradores de auxilio ante la dantesca escena de 16 lesionados, entre ellos Reynaldo Galeano, quien con sus manos cercenadas, un ojo vaciado y una expresión de agonía, observaba donde antes estuvieron sus miembros.

Atrás había quedado la magia de Selvin Álvarez y Carlos Zambrana del primer tiempo, transcurso en el que se vieron los mejores 25 minutos de juego entre estos clubes.

En ese instante nadie quería recordar lo bien que lució Diriangén con algunas llegadas claras. La mejor una de Emilio Palacios en contraataque sobre el marco de Sergio Chamorro y que acabó en el suelo enredado entre sus piernas. Los dos norteños que lo seguían nunca lo tocaron. Dos jugadas más de Palacios tuvieron la misma fortuna.

Tampoco que los diriambinos agrietaron la defensa esteliana y llegaban con propiedad. También Estelí reaccionó cerca del minuto 40 con sendas oportunidades de Eliú Zeledón, Carlos Alonso en cabezazo y la mejor de todas, una de tres disparos estelianos que concluyó con un extraordinario lance y atajada del guardameta Denis Espinosa.

El silencio y el asombro por lo sucedido embargaba a la afición del Independencia, que se olvidó por completo que el onceno del Estelí estaba en el terreno, disperso entre la confusión de la alegría por su título, el dolor de la tragedia y la celebración por su invicto alargado a 36 partidos después del score global 1-0 a favor de los rojiblancos.

Ni siquiera valía la pena recordar lo más reciente: el segundo tiempo, donde las acciones estuvieron movidas pero no con la soltura del primero. Lo mejor fue una jugada discutida de fuera de lugar de Palacios y que le estaba dando el empate a los diriambinos y otra clara que perdió Estelí con Eliú Zeledón.

FIESTA OPACADA

El grupo musical La Nueva Compañía amenizaba por la noche la fiesta del Real Estelí en el Parque Central, pero más que celebración se tomó como referencia para recoger fondos para los heridos, en especial para Reynaldo Galeano, el peor de todos.

El ambiente de la ciudad no era de festividad sino de mucho pesar por la tragedia que dejó a 16 lesionados.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí