- Costeños resienten que los representantes del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, reciban salarios sin hacer absolutamente nada
- Ex diputado ante la Asamblea
Nacional los tilda de inoperantes y de ser los peores representantes del pueblo
Sergio León C.
Una millonaria suma de dinero han recibido los 45 concejales regionales de la Región Autónoma del Atlántico Sur, en concepto de salarios y gastos operativos en los últimos dos años, sin que hasta el día de hoy hayan hecho algo en beneficio del pueblo, como una manera de retribuir los jugosos sueldos que devengan en nombre de la Autonomía de la Costa Atlántica.
Los concejales regionales autónomos del Atlántico Sur, fueron electos por el pueblo costeño para un período de gobierno de cuatro años (2002-2006), y el próximo 4 de mayo cumplen (concejales yatamas, PLC y FSLN) dos años de desgobierno, según indican algunos analistas políticos de la zona.
El primero en reaccionar indignado contra los representantes de la Autonomía en el Atlántico Sur, fue el ex diputado ante la Asamblea Nacional, profesor William Shwartz Cunningham, señalando que “este es el peor Gobierno regional que ha habido en la Costa Atlántica. A ellos (los concejales) no les gusta que les digan que son inoperantes y cobran cheques, pero la verdad es que son inoperantes y no hacen nada por la región y por la autonomía”.
AUTONOMÍA EN CRISIS
A juicio de Shwartz Cunningham, “la autonomía está en crisis. Esto es culpa de los actuales concejales regionales. Ellos permiten que un grupo de concejales corruptos rijan los destinos del Atlántico Sur. No hacen nada en contra de ellos, entonces son inoperantes”, reiteró Shwartz, al comparecer en el programa radial: Escuche, Analice y Opine.
LA PRENSA conoció que de 45 concejales regionales del Atlántico Sur, únicamente 18 representantes del pueblo costeño que devengan un salario de 8 mil 500 córdobas, ya que 16 de ellos devengan un salario de 10 mil córdobas mensuales en calidad de jefes de comisiones de trabajo, 4 concejales con salarios de 12 mil córdobas como jefes de bancada, y los restantes 7 reciben salarios exorbitantes como directivos.
Sobre las serias acusaciones que les hiciera el ex diputado ante la Asamblea Nacional, profesor William Shwartz Cunningham, abordamos a dos concejales regionales autonómicos (uno liberal y otro sandinista): “La verdad de las cosas es que yo no renuncio al cargo de concejal regional porque yo necesito el dinero. La situación está muy dura y no hay trabajo. ¿Que me diga un concejal que no necesita de este dinero?, se preguntó el liberal al pedir que omitiéramos su identidad.
“A mí me da vergüenza todo lo que pasa en el Consejo Regional. Nosotros queremos trabajar, pero las autoridades que nos representan no quieren trabajar por puro personalismo y politiquería. Personalmente yo no retiro mi salario mensual. Por vergüenza yo mando a un familiar a realizar el retiro a la administración del Consejo”, manifestó el concejal sandinista que rehuye entrar en confrontación con sus colegas.
SALARIOS
El salario mensual de los directivos del Consejo Regional Autónomo del Atlántico se desglosa de la siguiente manera:
23,000 córdobas: coordinador del Gobierno Regional
23,000: presidente
16,000: primer vicepresidente.
14,500: segundo vicepresidente.
16,000: primer secretario.
14,500: segundo secretario.
14,000: primer vocal.
14,000: segundo vocal.
12,000: jefes de cada bancada.
10,000: presidente de comisiones de trabajo.
CASI 7 MILLONES EN 24 MESES DE “LABOR”
En concepto de gastos operativos el Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, recibe la cantidad mensual de 290 mil córdobas que multiplicados por los 24 meses que han estado en el poder han recibido unos 6 millones 960 mil córdobas, de los impuestos que genera la población del Atlántico Sur.
ELECTOS POR SER ELECTOS
Los miembros de la junta directiva del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, son electos según el Estatuto de Autonomía de las Regiones Autónomas para un período de cuatro años.
Los directivos electos son las máximas autoridades autonómicas de su respectiva región.
La población costeña resiente que devenguen salario sin que la labor se vea traducida en mejoría para la costa caribeña.