José Zeledón
Jinotega es conocida como la Ciudad de las Brumas por su clima y ubicación geográfica. Hay que agregarle la hospitalidad de su gente y ahora también sus tinieblas.
Cuando se privatizó el servicio de energía eléctrica pensé que sería mejor, pues la empresa privada tiene como objetivos fundamentales la eficiencia, calidad y excelencia. Desgraciadamente no ha sido así. Por las noches la ciudad cae en una oscuridad casi total, con muy poco alumbrado público. Además sufrimos constantes apagones (hay días que tenemos más de cinco), y las explicaciones son por el viento, la lluvia, el sol; todo es motivo para que se vaya la luz en Jinotega. Esto ocasiona inseguridad, delincuencia, daños a los electrodomésticos y a los sistemas eléctricos, atrasos, etc. Pero no termina aquí.
También estamos sin carretera. La única que tenemos es la de Jinotega-Matagalpa, que está en pésimo estado pues no la han reparado adecuada y completamente en los últimos 25 años, sólo “reparaciones” para salir del paso.
El Ministro del MTI dice que la va a adoquinar, lo que ni Somoza (siendo el dueño de la fábrica de adoquines) hizo, pues sabía que esa carretera no es para ser adoquinada por las características de sus suelos, la pluviosidad, el clima, las pendientes y muchos otros factores que no permiten técnicamente el uso del adoquín.
Seguimos siendo ignorados, tampoco nos han querido cumplir la carretera Jinotega-Chagüitillo y en cambio nos han ofrecido la de Jinotega-El Guayacán, pero no está presupuestada para este año a pesar de que supuestamente ya fue aprobada.
Así que Jinotega ya no es sólo la Ciudad de las Brumas, también es de Tinieblas y sin Carreteras.