- Médico asistente en la cirugía
asegura que paciente llegó sin poder caminar
Roberto Pérez Solís
En la planta baja del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales (Heodra), en la ciudad de León, se encuentra la Empresa Médica Previsional adscrita al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss)
El director de esta empresa es el doctor Ramiro Granera Padilla, ortopedista y traumatólogo, mismo que en 1999 acompañó a su colega Rafael Cruz Molina, en la operación del señor Ricardo López Lacayo.
Al ser consultado sobre el caso del señor López Lacayo, el galeno rechazó los señalamientos de la familia del paciente y dejó entrever que todo lo dicho hasta ahora es falso.
De acuerdo al doctor, el paciente matagalpino al ser ingresado al hospital presentaba un estado parapléjico.
Además, agrega el doctor, su colega Cruz Molina le había advertido a la familia que la cirugía probablemente no iba a dar un buen resultado en el sentido que don Ricardo no iba a recuperarse de la paraplejía.
“Los pronósticos no sólo eran reservados, era una cirugía desesperada con la intención de darle una oportunidad para que el señor volviera a caminar, las series de cirugías de columnas dicen que después de unos tres meses una paraplejía es irreversible, ahora este señor tenía un año de serlo”, sostuvo el doctor Granera.
“Si la señora de Matagalpa dice que él vino caminando, la señora está mintiendo. Es más, las máximas autoridades del Minsa dieron fe que él vino parapléjico”, asegura Granera Padilla.
El doctor Rafael Cruz Molina no quiso brindar su opinión sobre el caso y por medio de su colega Ramiro Granera Padilla, quien hizo de mensajero, nos mandó a decir que “no tenía nada que decir sobre el caso pues todo se lo había dicho a las autoridades del Ministerio de Salud”.
Granera sostiene que el doctor Cruz Molina es uno de lo pioneros de las operaciones de columna en el país y que nunca se ha visto involucrado en este tipo de problemas. Cuenta que todo lo realizado al señor López Lacayo se hizo en base a resultados de laboratorios. Al mismo tiempo, dijo que todos los exámenes realizados les fueron entregados a los familiares.
“Encontramos un tumor que se llama hemangioma (que según la literatura médica es un crecimiento no canceroso de los vasos sanguíneos), no hubo biopsia porque son vasos sanguíneos que son imposibles de resecar, lo que vos tocás particularmente en el canal medular y dentro de la columna se desbarata y sangra, lo único que podía hacer el doctor Cruz Molina era cauterizar con un bipolar tipo de cauterio de baja intensidad especial para esto”, dijo Granera Padilla.
“SÓLO UNA HIJA ES LA INCONFORME”
Sobre los resultados de las resonancias magnéticas ordenadas y leídas por el doctor Amín Hassan, las que muestran un resultado diferente a las realizadas antes de la operación, dijo que “nunca les fueron presentadas, pero si te quiebras el brazo y te tomas una radiografía aparece la quebradura, después te opero, tomo otra radiografía y ya aparece el hueso alineado con tornillos, tienen que ser resultados diferentes”.
Según el médico, no toda la familia de López Lacayo la ha arremetido en su contra pues ha establecido desde hace varios años algunas conversaciones con varias hijas de éste, quienes a pesar de lo sucedido a su padre no se muestran molestas. Esta actitud hizo que el señor nunca más volviera a ser evaluado médicamente.
“Sólo una hija se dio por ofendida por el doctor Cruz Molina, independientemente que lo que hizo fue de buena voluntad, gratuitamente, en sala de cirugía general”, añadió Granera.
OPERACIÓN ¡FUE DEFICIENTE!
El doctor Roberto Jiménez, director de Hospitales del Ministerio de Salud, dijo que la auditoría médica sobre el caso de don Ricardo López Lacayo no fue concluyente porque faltaron documentos que reforzarán la investigación, no obstante, aseguró que hay algunos datos que muestran indicios de que pudo haber cierto grado de negligencia médica de los doctores.
¿Actuaron correctamente los doctores?
Es que las auditorías no finalizan en eso porque no son auditorías de tipo judicial, sino de tipo de la calidad de atención.
¿Entonces como fue la calidad de la atención?
“Aparentemente es deficiente, aparentemente es deficiente (la operación practicada) porque si las resonancias las tuvieron en mano los doctores y decían que había un tumor, pues simplemente el trabajo fue deficiente, pero la auditoría no puede decirlo porque no las tuvo”, dijo Jiménez en alusión al estado en el que quedó don Ricardo.
¿Dónde quedaron las resonancias?
Aparentemente quedaron en manos de los médicos, porque en la entrevista la señora insiste en que el doctor que iba a Matagalpa decía que las tenía el otro doctor, ahora esto es una conjetura mía, obviamente nadie las va a querer entregar porque ahí está la evidencia.
Agregó que los niveles de responsabilidad en todo caso los tiene que delimitar un juez y si doña Marcia López Mairena está inconforme puede acudir a los tribunales porque el elemento de la auditoría es considerado por la justicia.
El doctor Roberto Jiménez manifestó que si los familiares de don Ricardo López Lacayo deciden continuar el caso, una nueva junta de especialistas analizaría la auditoría y si estima conveniente sancionar a los médicos que operaron al señor no dudaría en hacerlo, siempre y cuando estén trabajando en el sistema público de salud.
“FUI AYUDANTE”
“Yo entré como residente ayudante a la operación, desde ese punto de vista no tengo responsabilidad legal ni profesional”, dijo Ramiro Granera Padilla.