- Una familia se enfrenta ahora a la labor de reconstruir su hogar, luego de ser devorado por el fuego
Elízabeth Romero
Una humilde vivienda resultó parcialmente dañada por el fuego, cuando uno de sus moradores dejó instalada una plancha eléctrica, la que al recalentarse provocó el incendio.
El cuerpo calcinado de un pequeño perrito quedó en la puerta de la casa de María Audelia Somoza García, pero por suerte no hubo víctimas humanas que lamentar.
El hecho ocurrió la mañana de ayer en el anexo Germán Pomares, en el barrio Américas 2, hasta donde acudieron los vecinos del lugar para llevar ayuda a la familia afectada.
La dueña de la vivienda afirmó a la Policía Nacional que palmeaba sus tortillas cuando de pronto se sorprendió al ver levantarse “una lengua de fuego” del interior de su casita.
“¡Don Luis me estoy quemando!”, fue lo que la mujer atinó a decirle a un cliente que esperaba unas tortillas, quien corrió hacia otros vecinos para pedir ayuda y tratar de impedir que el fuego arrasara con todo.
Los vecinos llegaron con mangueras y empezaron a sofocar el fuego, el cual fue controlado totalmente con ayuda de los bomberos.
Según la mujer, su hija Rosaura, quien recién se trasladó a vivir a su casa después de separarse de su marido, fue quien olvidó desconectar la plancha con la cual alistó su ropa para irse a trabajar a una de las empresas de la Zona Franca Industrial.
Sin siquiera imaginar las consecuencias de su descuido, Rosaura se fue a su trabajo y no reparó que dejaba la plancha conectada, la que después al recalentarse provocó el siniestro.
“Ya estaba el incendio grande, no pude hacer nada”, se lamentaba Somoza García, tras señalar: “¿Qué se hace ahora, cuando ella venga de su trabajo y no encuentre nada?”, dijo refiriéndose a su hija.
Otra hija de la perjudicada, Francisca Salinas Somoza, mientras hurgaba entre el carbón y los trozos de ropa que quedaron de todos los enseres, desalentada manifestó que nada se podía recuperar.
Además, lamentó que su progenitora se vio obligada a vender parte de la casa para poder reparar su casita, la que ahora fue dañada por el fuego.