- A sus 103 años se mantiene vigorosa a pesar de las dolencias propias de la vejez. Con toda lucidez y jocosa dice que a su edad tiene tres oficios: comer, rezar y cuando está “alentadita” le gusta escuchar las noticias
Auxiliadora MartínezCORRESPONSAL/BOACO
A sus 103 años, doña Isidora Buitrago viuda de Sánchez, llamada cariñosamente por sus familiares como “Isidorita”, aún guarda en su memoria episodios importantes ocurridos en Boaco, durante su niñez, que decidió compartir con LA PRENSA.
Sentada en una cómoda mecedora la encontramos en su casa ubicada en la calle central del barrio Olama, de la Alcaldía municipal una cuadra y media al este, contiguo al Mirador de los Poetas, quien animosamente nos recibió para contarnos algunos acontecimientos, que a pesar de su avanzada edad aún recuerda con lucidez.
El pasado 4 de abril, doña “Isidorita” fue agasajada por sus familiares y amigos al cumplir sus 103 años de vida. Ese día compartió instantes de alegría, rodeada del cariño de sus seres queridos.
A pesar de las dolencias, la anciana aún conserva su vitalidad y señala en forma jocosa que a su edad tiene tres oficios: comer, rezar y cuando está “alentadita” le gusta escuchar las noticias de la radio Corporación, refiere.
EL HISTÓRICO INCENDIO DE LA IGLESIA
Uno de los acontecimientos importantes que la ancianita rememora con tristeza, es el incendio de la Iglesia Santiago Apóstol de Boaco, ocurrida un Jueves Santo de 1922, cuando el párroco de aquel entonces era el padre José Nieborowsky.
“Chico Gómez y mi tío, Santos Buitrago, ese día andaban bebiendo guaro, cuando vieron salir humo de la Iglesia y alarmados corrieron a avisarle al padre Nieborowsky, en ese momento ya la gente del pueblo trataba de apagar el fuego con baldes de agua que halaban desde sus casas”, afirma doña Isidora.
VIAJES A CABALLOS
Algo que no olvida desde su niñez, es cuando era llevada a pasear a Granada y León, por sus abuelos que la criaron, (don Leandro Buitrago y doña Genoveva Gómez), tras la muerte de sus padres. El viaje a caballo duraba tres días, por lo que teníamos que dormir en el camino”, recuerda.
“Llevábamos comida para el camino y pedíamos posada a algunos conocidos, en donde hubiera comida para los caballos, al día siguiente continuábamos el viaje”, señala la viejita.
De algo que se siente orgullosa, es el hecho de que nunca ha usado anteojos y todavía ve de largo, a pesar de que todas sus hijas usan lentes, “anduve donde tres especialistas de la vista, sin embargo, no hubo necesidad que me operaran porque le pedí a la Virgen Santísima que me aclarara la vista” afirma con devoción.
Relata que en su época de chavala en el pueblo no habían calles, sólo caminos y grandes cerros, las casas eran poquitas y no había luz eléctrica en las calles, hasta que su tío Mariano Buitrago puso lámparas tubulares, siendo el primer alcalde de Boaco.
En el pueblo no había fotógrafos, recuerda que para que le tomaran la foto de su primera comunión, la llevaron a Granada, donde también obtuvo el vestido, después de un cansado viaje a caballo.
Cuando la gente se enfermaba ante la falta de médicos, acudían donde los curanderos de la época; don Trinidad Tijerino y don Fernando Sequeira.
VENTA DE AGUA EN BURROS
Sus abuelos Leandro Buitrago y Genoveva Gómez, fueron los primeros aguadores de Boaco, los cuales vendían agua del río Fonseca, en burros.
Cuenta que los burros hacían hasta 10 viajes en el día para poder abastecer a la población que pagaban cinco centavos por cántaro.
Doña Isidorita señala con orgullo que su marido don Pantaleón Sánchez López, quien era del Partido Conservador, ocupó distintos cargos públicos como tesorero municipal y candidato a diputado suplente por los conservadores.
Cuando el Partido Conservador cayó del poder, don Pantaleón se negó a seguir desempeñando cargos públicos y rechazó el ofrecimiento de una beca de estudios, de algunos liberales boaqueños que conocían su dedicación, sin embargo prefirió dedicarse al cuido de su finca San Antonio, ubicada en la comarca Potrero Largo, a cinco kilómetros de Boaco.
DATOS BIOGRÁFICOS
Doña Isidora Buitrago nació en la ciudad de Boaco, el 4 de abril de 1901.
A la edad de 16 años contrajo matrimonio con José Pantaleón Sánchez López, el 3 de noviembre de 1917, con quien procreó 11 hijos, 8 mujeres y 3 varones, entre ellos un parto de gemelos.
Actualmente, de los 11 hijos nacidos, sólo seis están vivos, de los cuales el mayor de ellos tiene 85 años de edad.
La Alcaldía Municipal de Boaco, en el año 2002, le otorgó en el 107 aniversario de la ciudad, un diploma de reconocimiento por sus cien años de vida, en el cual se expresa que “el tiempo, no es más que una suma de ilusiones y esperanzas, donde el paso de Dios deja el rocío”.
DESCENDIENTES DE CENTENARIA
11 hijos.
17 nietos.
37 bisnietos.
11 tataranietos.