- Los pobladores del municipio de Santo Tomás enfrentan la escasez de agua por no contar con un sistema de agua potable que cubra la demanda, mientras el ansiado proyecto está sólo en papeles. Es tan cruel el racionamiento que sufren que algunos barrios son abastecidos cada 8 ó 22 días, pero a muchos ni el chorrito les llega.
María José Bravo
En la época de verano el agua, se convierte para los habitantes de Santo Tomás, Chontales, en un tesoro, pues lo poco que reciben la almacenan como lo más preciado en utensilios chicos y grandes, tras pasar día y noche atisbando los grifos hasta que llega el bendito chorro.
En años anteriores, la crisis fue peor, los usuarios tenían que esperar hasta un mes para recibir el agua de las pajas. No obstante, la situación este año ha mejorado, ya que al menos reciben un chorrito de agua cada ocho o diez días, y por espacio de unas dos horas.
Pero la fatalidad abraza a los pobladores de varios barrios de los diez que conforman el municipio de Santo Tomás, ya que ni siquiera ven asomar el agua y resienten la llegada de la factura mensual. Entre los barrios afectados se encuentra Pancasán, Héroes y Mártires, San José y Bella Vista, la mayoría ubicados en la zona alta.
Para muchos pobladores la situación es intolerable, puesto que hay gente que se aprovecha de la situación y venden a altos precios el vital líquido.
NEGOCIO DE AGUA
Quienes hacen “bisne” con el agua cobran por cada barril 200 córdobas, y esto si acaso tienen la suerte de que se lo vendan, ya que “el agua llega por allá… y a chorritos”, comentó Maritza Melgara, del barrio Pancasán quien se lamentó de tener más de un mes de no recibir el vital líquido en su casa.
Explicó que de acuerdo a la programación de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), su barrio debería ser abastecido cada ocho días, pero aparentemente por ser una zona alta no alcanza la fuerza requerida. Ello la obliga a abastecerse de pozos de los lavanderos públicos del barrio, donde el barril cuesta seis córdobas y por lavar cobran el saco a 12 córdobas y el balde tiene un valor de cuatro córdobas.
“Esta situación se torna cada día más difícil, ya que cuando dan agua no avisan a qué barrio le va a llegar y a veces uno se queda sin agua, porque la dan solamente por dos horas y un poquito”, indicó la profesora Lucía Orozco, del barrio San José.
Según los tomasinos, en estos días la crisis se agrava al punto que el agua les llega a los hogares cada 15 ó 22 días. La mayoría tiene que buscar cómo resolver su problema, halando agua de pozos, ríos o comprarla a los agiotistas.
El grave problema de abastecimiento de agua potable que enfrenta Santo Tomás desde años atrás, conllevó a un grupo de personalidades y autoridades locales a conformar la Comisión del Agua, en la búsqueda de ejecutar un proyecto único y viable para la solución a largo plazo.
El padre Pedro D’abele, quien preside la Comisión del Agua, sostuvo que pretenden ejecutar el proyecto de la represa El Pastal, cuya iniciativa está en papeles, pero necesitan urgentemente actualizar los costos. Esta gestión les ha llevado mucho tiempo ante las autoridades de Enacal. “Hemos pedido un despacho con el ministro de Enacal, pero fue más fácil hablar personalmente con el Presidente de la República, Enrique Bolaños cuando realizó la presentación del Plan (de Inversión Pública) para el departamento de Chontales”, resintió el líder de la Iglesia Católica de los tomasinos.
PROYECTO PASTAL
El sacerdote refirió que apenas pudieron reunirse con Adolfo Vivas, asistente del ministro, ante quien expusieron que cuentan con el proyecto concebido desde doce años atrás, cuyo costo se enfrenta ahora con otra realidad.
Hilario Vargas, secretario de la comisión y ex alcalde del municipio chontaleño, señaló que el proyecto se ha mantenido engavetado por falta de financiamiento. Reconoció que “se ha tratado de solucionar el problema con pequeños proyectos que más bien han sido como parches”.
Los integrantes de la comisión coinciden en que El Pastal es el proyecto más viable, el cual consiste en la construcción de una represa, a unos cinco kilómetros de Santo Tomás, en la comunidad de San Pedro, exactamente en el lugar conocido como Paso de los Hoyos.
Según el padre D’abele, con este proyecto se pretende represar un área de dos kilómetros cuadrados que abarcará seis millones de metros cúbicos de agua, de los cuales se utilizaría 1.8 millones para abastecer a Santo Tomás, Acoyapa y San Pedro de Lóvago.
El doctor Ronaldo Martínez, vicepresidente de la comisión, detalló que el proyecto contempla cuatro etapas: la primera trata de la construcción de la represa, estación de bombeo y las líneas de conducción; la segunda etapa consiste en la revisión del sistema de tuberías de Santo Tomás, ya que la red cuenta aún con tubos de Nicalic que tienen más de 50 años; la tercera comprende la instalación de la línea de conducción de la planta potabilizadora hasta Acoyapa y una última constituye la instalación de la tubería sanitaria en el municipio de Santo Tomás.
INVERSIONES FALLIDAS
Hilario Vargas es del criterio que un sinnúmero de proyectos de inversión con financiamiento externo, encaminados a resolver el problema de la escasez de agua han resultado fallidos, pues a su juicio, es como que hayan colocado “parches” a un sistema donde no han encontrado una solución definitiva.
Entre las inversiones desaprovechadas, se cuenta la perforación de más pozos en el sector de La Lodosa, donde no han encontrado la producción que permita satisfacer la demanda de la población.
Asimismo, se realizó la construcción de otra presa en el sector de Cofradía, para que abasteciera a la presa de Quibor, donde se almacena la planta de tratamiento.
También se recuerda la construcción de un acueducto desde el río San Vicente (afluente del río Mico) hasta el poblado de Santo Tomás, pero desacertadamente hasta después de haber realizado la inversión se analizó la calidad del agua, descubriendo que estaba contaminada por los químicos utilizados en las minas de Santo Domingo y La Libertad.
ENACAL SÓLO PUEDE GARANTIZAR CHORRITOS
Miguel Leiva, responsable de la oficina de Enacal en Santo Tomás, explicó que debido a los bajos niveles de producción de los pozos, sólo pueden abastecer del vital líquido cada ocho días por cada zona, aunque reconoció que el sistema dificulta proveer de agua a las zonas altas.
Precisó que cuentan con dos mil usuarios que demandan 2,300 metros cúbicos, pero los pozos están produciendo apenas 600 metros cúbicos.
Aseguró que actualmente están trabajando dos pozos de combustible y uno eléctrico, puesto que uno está fuera de operación porque trasladaron la bomba a Boaco, Leiva aseguró que Enacal central está tratando de comprar una.
Una iniciativa de la comunidad ha surgido entre los usuarios del barrio San José, quienes se proponen instalar un puesto con sus propios recursos para abastecerse del vital líquido.
Pero también pondrán a disposición un pozo ubicado en La Lodosa, a unos dos kilómetros de Santo Tomás, hasta donde podrán llegar a acarrear el agua.
INERCIA EN ENACAL
Los miembros de la Comisión del Agua de Santo Tomás se quejan de la inercia que han encontrado en los funcionarios de Enacal, ya que hace más de un mes que sostuvieron una reunión para presentarles el proyecto de El Pastal, y solicitar la actualización presupuestaria, y a estas alturas no han tenido respuesta alguna.