Edgard Rodríguez C.Enviado especial/Nueva York
Después de una breve estadía en Filadelfia, hemos aterrizado en esta metrópoli, donde esta noche Ricardo Mayorga intentará volver a impactar para restituir su imagen, muy golpeada tras su discutible revés ante Cory Spinks.
Pero la sensación que nos queda, tras el paso por la cuna de la independencia de EE.UU. es que la gloria aguarda por Vicente Padilla mucho más pronto de lo que podemos creer. Hay mucha gente opinando de esa forma en Filadelfia.
A través de LA PRENSA, vamos a compartir con ustedes en los próximos días, una serie de opiniones sobre las proyecciones de Padilla, que nos hacen pensar que quizá no nos hemos percatado de la grandeza que ha adquirido.
Larry Bowa, el mentor de los Filis, lo llama un lanzador especial y uno de los mejores de la Liga Nacional. Para Roberto Hernández, el veterano relevista boricua, Vicente es el lanzador más talentoso de la tropa de Filadelfia.
Bobby Abreu, una de las piezas esenciales de los Filis, indica que el chinandegano tiene como límite el cielo, justo ahora que ha conseguido apreciar la diferencia entre lanzar la bola a todo poder, y pitchear con inteligencia.
Mike Lieberthal, quien en un principio parecía no sintonizar la misma frecuencia que el pinolero, se ha vuelto ahora su gran aliado. Mientras Miguel Lorío fotografiaba a Vicente, Libierthal llegó de “metido” y agarró terminación.
Tony Bernazard, uno de los principales dirigentes del sindicato de jugadores, asegura que el nica es ya un orgullo del beisbol latino y que lo mejor es lo que tiene respecto a su futuro. “Es de los mejores actualmente”, afirma.
En fin, hay un enorme entusiasmo con Vicente, entusiasmo que se fundamenta en las herramientas naturales que a través del tiempo ha conseguido pulir, mientras provoca asombro, pero es obvio que aún está en construcción.
Una cosa es clara, a menudo Vicente muestra destellos de la gloria que puede llegar a conseguir, pero este año, es demasiado importante para su crecimiento. Padilla es una realidad, pero necesita saltar al futuro ahora.