“Voy tras Trinidad”

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  • Mayorga se levanta y grita

Edgard Tijerino M.Enviado especial/Nueva York

Roman, Times, serif»>
“Voy tras Trinidad”



Mayorga se levanta y grita

Edgard Tijerino M.
Enviado especial/Nueva York




Un hombre inaccesible al miedo, como aquel Julio César de temeraria confianza, Ricardo Mayorga no se sumergió en lamentos al ver esfumarse la posibilidad de volver a ser campeón welter de la AMB, aprovechando uno de esos artificios más complicados que los vistos por cualquier estudiante de matemáticas en Álgebra Superior.

“Me duele, pero ni modo. No volveré a pelear como welter. Así que, ahora voy tras Tito Trinidad, o con quien me pongan”, expresó con un cintillo blanco sujetando una cabellera teñida entre castaño y mostaza, vestido con chaqueta roja y pantalón negro.

¿Desde cuándo estuviste claro que no harías el peso?

“Sabía que sería difícil porque soy un 154 natural, convertido en 147 para buscar una corona. Sin embargo, creí tener el tiempo para acercarme, pero no fue así. Deben recordar que no quería pelear en abril”.

¿Cómo trató Don King de manejar la dificultad?

“Él confió en que podía esforzarme y lograr reducir libras, pero fue muy difícil. No comí durante las últimas 36 horas y trabajé como un condenado. Por eso no acepté buscar cómo bajar a 151 libras y cuarto. Hubiese muerto”.

Naturalmente, estabas acondicionado mental y emocionalmente para este momento.

“Yo hice lo que pude. Me sometí a todas las recomendaciones de Garibaldi, pero fue inútil”.

¿Fue un sacrificio de última hora después de no darle la importancia requerida al problema?

“No, desde que comenzamos a entrenar, fui a fondo”.

Eso quiere decir que estabas muy por arriba de las 160 libras.

“No sé, no me pesé, simplemente entrené horas y horas buscando mi mejor forma”.

Revisando todo lo que ha pasado, ¿qué es lo que más te duele?

“No haber peleado, porque lo hubiera matado. Él no tiene cuerpo ni tamaño ni recursos para complicarme”.

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