Durante la visita de LA PRENSA en la finca de Alonso, un artesano decide llevarse una tuca de madera de magium y probar su acabado en la elaboración de muebles.

Abandona el café y se decide por los bosques

Cafetalero masatepino ha sembrado más de cien especies de árboles que comercializa con los artesanos de muebles Miguel FloresCORRESPONSAL/MASAYA La baja del precio internacional del café ha obligado al productor masatepino Julio César Alonso desistir del rubro y dedicarse a la reforestación de sus 68 manzanas en su finca Monte Luna, ubicada unos cuatro kilómetros […]

  • Cafetalero masatepino ha sembrado más de cien especies de árboles que comercializa con los artesanos de muebles

Miguel FloresCORRESPONSAL/MASAYA

La baja del precio internacional del café ha obligado al productor masatepino Julio César Alonso desistir del rubro y dedicarse a la reforestación de sus 68 manzanas en su finca Monte Luna, ubicada unos cuatro kilómetros al sur del municipio de Masatepe.

Desde hace diez años el señor Alonso, agrónomo especialista en bosques, implementa un plan de manejo de bosques con el fin de comercializar madera a los artesanos de muebles que estén interesados.

Alonso tiene una década de estar reforestando con laurel y más de 600 árboles de cedro real en su finca. “Estoy probando con variedad de árboles como: magium que sirve para muebles, tornear y plywood; también tengo sembradas otras especies para ofertarles a los artesanos para que puedan darle mejor acabado y calidad a sus muebles”, sostuvo.

Destacó que el peine mico, un tipo de madera no utilizado por los artesanos en la producción de muebles, tiene la característica de ser blanca y al cabo de dos años aparenta tener la vejez de cien años, lo que llama la atención a los clientes.

MÁS RENTABLE QUE EL CAFÉ

“Pretendo demostrar que sembrar bosques es altamente rentable y es una actividad que produce buenas ganancias, por ejemplo, la siembra del bambú, una manzana puede producir alrededor de cuatro mil varas al año, si le ponemos a cinco córdobas la vara hablamos de más de 26 mil córdobas por manzana al año”, apunta el agrónomo.

Ha invertido en diez años de reforestación más de 480 mil córdobas. Sus ingresos comparados con los costos de producción son mayores. Tiene un plan de manejo forestal que contempla la protección de suelo y contra incendios, todo aprobado por el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), por eso dice que ya no seguirá sembrando café, porque es más rentable la siembra de bosques.

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