Tras la reja de entrada del colegio La Esperanza, en La Chureca, este niño muestra uno de los cuadernos que le regalaron. Las necesidades de la escuelita son mucho mayores.

ACNUR entrega cuadernos a niños de La Chureca

Arlen Pérez Los niños de la escuela La Esperanza, ubicada en el basurero La Chureca, recibieron útiles escolares. Esta escuela no cuenta con el apoyo del Gobierno y se mantiene gracias a donaciones de instituciones y organismos. La donación de útiles escolares fue entregada por Mérida Morales Odonel, representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas […]

Arlen Pérez

Los niños de la escuela La Esperanza, ubicada en el basurero La Chureca, recibieron útiles escolares. Esta escuela no cuenta con el apoyo del Gobierno y se mantiene gracias a donaciones de instituciones y organismos.

La donación de útiles escolares fue entregada por Mérida Morales Odonel, representante del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Cada niño recibió dos cuadernos y un lápiz.

“Queríamos ayudar a algunos proyectos educativos porque hemos tenido algunos proyectos de refugiados. Nicaragua ha sido muy humanitaria con ACNUR y ha apoyado muchos de nuestros trabajos”, dijo Morales.

Aseguró que ésta es la primera vez que están apoyando escuelas. En esta ocasión apoyaron a la escuela primaria de Acahualinca y al Instituto José de la Cruz Mena. Asimismo al Hospital Lenín Fonseca.

Por su parte Sheyla Marenco, directora de La Esperanza, explicó que desde hace cuatro años en La Esperanza estudian 283 niños desde preescolar a sexto grado. Han tenido dos promociones de sexto grado y cuatro de preescolar, y aquí laboran ocho docentes.

“Nosotros por lo general pedimos cuadernos para dárselos a los niños que los vayan gastando porque los padres no tienen dinero para comprárselos. Sin cuaderno y lápiz no vienen a clases y los necesitamos para retenerlos”, manifestó Marenco.

Agregó que prefieren guardar los cuadernos nuevos porque en algunos casos los padres de los niños los venden por la situación económica de la familia.

“Muchos padres los pueden tener los cuadernos, pero otros o los van a perder o a vender. Hay niños que sus padres son huelepegas y tenemos ese problema”, relató Marenco.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí