- Testigos aseguran que la víctima fue herida mortalmente en un expendio de drogas
Carlos Martínez Morán
Un balazo cerca de la tetilla izquierda le segó la existencia la madrugada de ayer al joven Walter Javier Corea Jarquín, en las inmediaciones del barrio Memorial Sandino.
La Policía del Distrito Tres no tenía ayer por la tarde una definición clara sobre las circunstancias en que el joven de 26 años resultara herido mortalmente.
El hecho se produjo del Santuario Familiar Bautista, tres cuadras al lago, donde vecinos de ese lugar informaron que a eso de las 2:00 a.m. escucharon unos ladridos y a un hombre que desde la calle pedía ayuda.
“Decía que lo habían herido y que deseaba que lo llevaran a un hospital. Cuando yo me levanté de la cama para ver lo que pasaba, observé que ya estaba tendido en el suelo y pedía llorando que no lo dejáramos morir”, aseguró Zoraida Rodríguez, residente del lugar.
Agregó que estuvieron llamando a la ambulancia y a los bomberos para que se llevaran al joven a un centro asistencial y evitar que muriera, pero nadie atendió la emergencia.
Otra persona, que prefirió el anonimato, manifestó que Corea Jarquín fue herido durante una discusión que se escenificó dentro de una casa donde supuestamente venden droga. En el conflicto un sujeto sacó una pistola 22 y le perforó el pecho de un disparo que le realizó casi a quemarropa, indicó la fuente.
Los testigos señalan que Walter Javier Corea Jarquín, herido mortalmente todavía logró caminar cerca de cien metros, buscando a alguien que lo trasladara a un hospital, pero se desplomó agonizante frente a la iglesia evangélica Nueva Jerusalén. Ahí fue auxiliado por una señora evangélica y pidió perdón por sus pecados.
La Policía del Distrito Tres informó que en una de sus patrullas trataron de llevarlo a un hospital, pero éste falleció en el trayecto.
Su nombre y su fotografía se encuentran archivados en ese distrito policial, donde en diversas ocasiones estuvo detenido por delitos de robo con intimidación, indicó la fuente policial.