- Ha devorado unas 1,500 manzanas de pinos en San Fernando, Nueva Segovia
Alina Lorío L. yMartha Marina González
Unas 1,500 manzanas de bosques de pino, junto con miles de arbolitos de la regeneración natural de éstos y trozas tumbadas por la plaga del gorgojo descortezador de hace dos años, han sido devoradas por un incendio de grandes proporciones, el cual inició el domingo en el lugar conocido como El Palmar-Bayuncún, en el municipio San Fernando.
Alrededor de unos 100 efectivos del Primer Comando Regional del Ejército de Nicaragua, organizados y preparados en los contingentes contra incendios forestales, intentan desde el lunes por la mañana sofocar el fuego.
Aún a eso del mediodía de ayer, el incendio continuaba avanzando hacia la frontera con Honduras, avivado por el viento.
Los efectivos del Ejército, apoyados por técnicos del Instituto Nacional Forestal (Inafor) y el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), hacen todo lo posible por controlar su avance hacia el oeste, construyendo rondas corta-fuego; sin embargo, consideran imposible detener el avance hacia la frontera con Honduras, debido a que son campos minados imposibles de incursionar.
La falta de agua, que tienen que trasladar desde lugares distantes e incómodos, así como la agotada reserva de alimentación y calzado para los brigadistas voluntarios, complica la tarea.
DESCONOCEN ORIGEN
Desde que las llamas fueron detectadas por ciudadanos de la localidad, las brigadas voluntarias equipadas con herramientas ligeras, personal de la Alcaldía y del Inafor de San Fernando, realizaron un fallido intento de controlar el fuego, cuyo origen se desconoce, pero que los expertos sospechan fue estimulado por el intenso calor y la sequía.
De acuerdo a la valoración de los técnicos, el fuego retoma mayor fuerza en las horas pico de recalentamiento de la tierra y por la enorme cantidad de árboles tumbados, los cuales se convierten inmediatamente en combustible. En algunos casos, éstos ruedan en brasas o envueltos en llamas y prenden fuego a más hectáreas.
Según el teniente coronel César Vladimir Peralta, jefe del destacamento fronterizo del Ejército de Nicaragua acantonado en Nueva Segovia, la única posibilidad de controlar el avance acelerado del fuego es que las tropas logren “fijarlo en la vaguada del río”, una quebrada que baja del Cerro Bayuncún y que ofrece la posibilidad de “enfriar el fuego en horas de la tarde o de la noche”.
Por su parte, el teniente coronel Gilberto Narváez, jefe de la Defensa Civil en Occidente, informó que desde el mediodía de este martes lograron instalar un contingente de aproximadamente 35 hombres en la zona de desastre, para apoyar la labor de los efectivos del Ejército de Nicaragua.
El jefe militar informó que los alcaldes de Ocotal y Jalapa ofrecieron brigadas contra incendios para trabajar aceleradamente en el control del fuego en la zona de Bayuncún, pero que paralelamente los ediles deberán garantizar alimentación, transporte y combustible para un contingente de 50 hombres más que eran esperados ayer por la tarde.
OTRA VÍCTIMA DEL CALOR
Oscar Fuentes, trabajador de la fábrica de tabacos Drew State, en Estelì, falleció de un infarto cuando laboraba. “El calor era insoportable, pero todos laborábamos normalmente en la fábrica de tabacos Drew State, cuando Fuentes de pronto se dobló sobre la silla y emitió un quejido fuerte, su muerte fue súbita”, relató René Tórres, administrador de la empresa.
Algunos obreros relataron que aunque en la empresa hay condiciones mínimas para laborar, el encierro y los intensos calores pudieron acelerarle la muerte a Fuentes.
VER TAMBIÉN: