- Intentó trabajar como Jefe de
Seguridad Portuaria presentando
documentos falsos que supuestamente le entregó un amigo que se dedica a traficar personas
Jorge Loaisiga Mayorga
El presunto colombiano que intentó ser contratado como jefe de seguridad de los puertos nicaragüenses con documentos falsificados de la Embajada de Estados Unidos y la República de Panamá, resultó ser un nicaragüense, con un largo historial delictivo, pero fue liberado bajo fianza –2,000 córdobas– con el argumento de que padece de Sida.
El caso de este personaje, que primero fue identificado como Joseph Mina Caicedo y de nacionalidad colombiana, pero con una cédula de identidad nicaragüense bajo el nombre de Manuel Víctor Bello, ha resultado ser todo un laberinto de intrigas y mentiras, porque en realidad se llama, Jerry MacKenzie Cayasso.
Mackenzie, quien estuvo detenido en 1986 por tentativa de violación; en 1987 por presunta violación; en 1995 estando detenido en el Sistema Penitenciario, fue enjuiciado por violación; en el 2001 por amenazas y en el 2002 por falsificación de documentos públicos, pagó una fianza pecuniaria de 2,000 córdobas y su fiador pecuniario es Delmar Mackenzie.
En la Policía había dicho que era colombiano. Luego, en el Juzgado señaló que se llamaba José Antonio Víctor Bello, y en una última declaración en el Juzgado Séptimo Local del Crimen, admitió que su verdadero nombre es Jerry, y que nació en Siuna y además dice ser portador del virus del VIH-Sida.
“…mi nombre no es José Antonio Víctor Bello, mi nombre es el antes mencionado y sucede que estoy enfermo y soy portador del VIH-Sida, diarrea crónica y un tumor canceroso producto de la misma enfermedad…”, dice la declaración del reo a quien se le procesa por falsificación de documentos.
TRÁFICO DE INMIGRANTES
En esa declaración hizo algunas revelaciones relacionadas a una “mafia” de traficantes de emigrantes que opera desde Costa Rica, con conexión en Nicaragua y que está vinculada a un amigo de él.
“Yo escuché que en Estados Unidos y en Canadá se había inventado una vacuna que revierte el proceso de desarrollo del Sida y me dispuse a viajar a esa nación, pero no tenía el dinero, ni la documentación adecuada, entonces busqué un trabajo para juntar todo el dinero que necesitaba y me puse en contacto con el señor José Antonio Víctor Bello, a quien conozco desde hace más de 20 años, quien tiene 15 años de haberse ido para San José, Costa Rica, pero ahora él se dedica al tráfico de emigrantes desde México hasta San José, es decir, es un coyote”.
Y agrega: “Yo le expuse mi situación, que tenía que viajar a Estados Unidos y Canadá, pero no tenía ni el dinero, ni la documentación necesaria. Le pedí ayuda. Él me dijo que me conseguía la documentación y cartas de recomendación y documentos de identidad para que yo pudiera viajar”.
MacKenzie expresó que todo el trabajo le costó 310 dólares, aunque inicialmente su amigo le cobraba 500 dólares.
SUPUESTO TRAFICANTE LO RECOMENDÓ
Refirió que fue Víctor Bello, quien lo contactó con el presidente de la Empresa Nacional de Puertos (EPN), Roberto Zelaya Blanco, para que éste lo contratara como “Jefe Adjunto de Seguridad Portuaria”. El supuesto amigo de MacKenzie le entregó documentos con la firma de la embajadora de Estados Unidos, Barbara Moore, documentos membreteados y con sellos y firma de la supuesta República Federativa de Panamá, así como una cédula nicaragüense a nombre de José Antonio Víctor Bello.
DOCUMENTACIÓN FALSA
Según el presidente de la Empresa Nacional de Puertos (EPN), Roberto Zelaya Blanco, esta historia empezó a comienzos de febrero pasado, cuando en su casa fue recibida una llamada telefónica en supuesto nombre de personal de la Embajada de Estados Unidos, en la que pedían un “encargo especial” de la embajadora Barbara Moore: contratar al supuesto colombiano, que ha resultado ser un nica.
El hombre llegó a la oficina de Zelaya, presentó documentos falsos de Estados Unidos y Panamá y quería ser contratado como Jefe Adjunto de Seguridad Portuaria.
Zelaya denunció el asunto ante la Policía y el caso se ha desarrollado en el Juzgado Séptimo Local del Crimen de Managua.