Roberto Pérez Solís
El alto número de muertos por ahogamiento y accidentes de tránsito durante la Semana Santa, demuestra la enorme necesidad de continuar con una intensa campaña de prevención y educación vial en cualquier época del año, expresó ayer José Antonio Alvarado, ministro de Salud.
Alvarado lamentó que a pesar de la existencia de una campaña de sensibilización para evitar la proliferación de accidentes durante el período de vacaciones, dentro del llamado Plan Verano, los resultados fueron bastante parecidos a los del año pasado.
“La gente todavía no capta el mensaje de prevención, sobre todo en lo que se refiere al consumo de licor; arriba del 90 por ciento de los ahogados fue por consumo de licor, arriba del 90 por ciento de los accidentes fue por consumo de licor, menos mal que la enorme participación de la Policía en las calles hizo que la gente mantuviera velocidades bajas”, señaló el ministro.
“MENSAJES QUE CHOQUEN”
Aunque dijo que las instituciones estatales y privadas juegan un papel importante en las campañas educativas, para él la educación principal inicia en los hogares cuando las familias toman conciencia de los riesgos que corren al no cumplir con las medidas establecidas por las autoridades correspondientes.
“Siempre que hay un muerto es muy difícil que hablemos de satisfacción, tenemos que dar mensajes que choquen en la conciencia; vamos a platicar con los dueños de los talleres de mecánica para que nos presten carros desbaratados y ponerlos en las carreteras con un rótulo que diga: Este carro chocó y murieron tantos, usted puede ser el próximo”, dijo Alvarado.
El ministro de Salud brindó estas declaraciones mientras entregaba a las autoridades del Hospital Lenin Fonseca un lote consistente en materiales de reposición periódica, mobiliario y equipos de oficina valorados en más de medio millón de córdobas correspondiente al plan de modernización hospitalaria.