Abusos en nombre del “pueblo costeño”

Tres de los principales funcionarios públicos denunciados por la Contraloría de actos de corrupción en el Gobierno Regional de Bluefields dicen ser inocentes de los señalamientos. Todos reconocen algunos “errores”, pero dicen que están justificados y que “se hicieron en nombre del pueblo costeño” José Adán Silva ySergio León C. Todos dicen ser inocentes. Nadie […]

  • Tres de los principales funcionarios públicos denunciados por la Contraloría de actos de corrupción en el Gobierno Regional de Bluefields dicen ser inocentes de los
    señalamientos. Todos reconocen algunos “errores”, pero dicen que están justificados y que “se hicieron en nombre del pueblo costeño”

José Adán Silva ySergio León C.

Todos dicen ser inocentes. Nadie tuvo la culpa y todo es cosa de política. Ah, si alguien hizo algo malo, y se pudo comprobar, puede que haya sido un error que se tomó en nombre del pueblo costeño. Pero nunca fue algo premeditado, y mucho menos para lucro personal.

“Es que la Costa es una tierra de locos y corruptos”. Así sintetiza el reverendo Rayfield Hodgson Bobb, presidente de la junta Directiva del Consejo Regional Autónomo de la Costa Atlántica, los problemas de corrupción pública que se han dado en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), donde él sobresale como una de las principales figuras acusadas de corrupción.

No obstante, señalar que todas las acusaciones de corrupción que se le achacan en su gobierno son falsas, asegura que será el primer ex coordinador del Gobierno en presentarse voluntariamente a los juzgados a resolver sus problemas con la justicia.

“YO ESTOY LIMPIO”

“Voy a presentarme de manera voluntaria al Juzgado Penal de Bluefields después de la Semana Santa, a resolver mi problema con la justicia. Será la jueza o el juez que dirá si soy culpable o no. Si soy culpable que me mande a la cárcel, porque ahí es donde merecen estar los culpables”, expresó el ex coordinador de Gobierno y ahora presidente de la Junta Directiva del Consejo Regional Autónomo del Atlántico Sur, quien fue encontrado con presunción de responsabilidad penal por investigaciones de la Contraloría General de la República.

“Cuando haya aclarado mi caso. Cuando la jueza o el juez diga que no soy culpable, entonces me declararé ofendido y declararé como autoridad de la RAAS en contra de todos aquéllos que han despilfarrado el dinero público de nuestra región. Randolph Hodgson (ex coordinador) tiene que ir al juzgado. Rendell Hebberth (ex coordinador), tiene que ir también. Todos tienen que ir. Yo estoy limpio y lo voy a probar”, aseguró este cuestionado líder costeño a quien, desde hace más de una década, se le vienen denunciando actos de corrupción en cargos públicos.

Los dos funcionarios y ex funcionarios señalados por él como “despilfarradores”, ambos ex coordinadores de la RAAS, niegan que sean culpables de daño alguno al Estado y aseguran que si hubo errores fue por tratar de beneficiar al pueblo costeño, pero que tras esos errores hay una intencionalidad política.

“SON ENEMIGOS POLÍTICOS”

A Rendell Hebbert, ex coordinador de la RAAS del 2000 al 2001, se le señala de haber ejercido una desmedida presión para gestionar el pago de una indemnización millonaria del Ministerio de Hacienda a un supuesto inversionista italiano a cambio de una coima de 50 mil dólares, tal y como lo sostienen sus colegas concejales Orlando Obando, primer secretario de la Junta Directiva de la RAAS, y Guy Cox, coordinador del Gobierno Regional.

“Era tanta su preocupación que hasta prefería que el Gobierno dejara sin invertir en obras sociales a que le pagaran a un italiano que estafó al pueblo costeño”, dice Obando.

Los acusadores de Hebbert quieren mostrar sus denuncias con la copia de un cheque que se firmó a su nombre, más la carta-compromiso en la cual recibiría muchas dádivas a cambio de gestionar la indemnización.

“Ellos son enemigos políticos míos, y me quieren desprestigiar porque saben que tengo muchas posibilidades en las próximas elecciones internas”, dice Hebbert, quien actualmente se desempeña como segundo Viceministro de la Junta Directiva del Consejo Regional Autónoma del Atlántico Sur.

Justificando que gestionaba la indemnización para evitarle mayores daños económicos al pueblo costeño, Hebbert niega las acusaciones y aduce que está dispuesto a “limpiar su nombre en el terreno que sea”, a pesar que desde hace tres años, como parte de un Gobierno afectado por actos de corrupción, no se ha mostrado ofendido.

TODO POR “ENVIDIA”

Otro de los que aduce que todo se debe a un complot político para desprestigiarlo, y que igual está “pegado” con los informes de la CGR, es el ex coordinador de la RAAS, Randolph Hodgson, quien gobernó esa región de 1998 al 2000.

A él le achacan innumerables abusos con fondos públicos para beneficio propio. Para todos y cada uno de los abusos señalados en documentos de la CGR él tiene una respuesta.

Que compró un carro con fondos estatales pero lo escrituró a su nombre y se quedó con él. “Es que yo hice la gestión y como el Gobierno me debía, me lo quedé”.

Que se compró armas con fondos públicos y se quedó con ellas. “Ah claro, yo iba a devolverlas, pero como me amenazaron mejor me quedo con ellas, me pueden matar”.

¿Y los tres mil dólares que recetó para componerle la dentadura a la esposa? “Bueno, yo los iba a pagar, pero como me echaron, no tuve tiempo”.

Y así, a su juicio, todo obedece a cuestiones políticas vinculadas a un solo hecho: envidia. Por haber sido hombre de confianza de Arnoldo Alemán.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí