- Afectados se declaran en rebeldía y dicen que sólo pagarán los recibos hasta que reciban el vital líquido
Auxiliadora MartínezCORRESPONSAL/BOACO
Pobladores del casco urbano del municipio de Teustepe, afectados por la falta de agua, se niegan a pagar los recibos a la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), mientras no se les dé una respuesta a la crisis que actualmente enfrentan.
Los barrios más afectados por el desperfecto en los equipos de suministro son: San Jerónimo, Patas Tule, El Tropezón, San José, Barrio Nuevo y la Colonia Militar, donde sus habitantes desde hace unos tres meses no reciben el servicio domiciliar.
EQUIPOS DAÑADOS
Mario José Jirón Gudiel, delegado municipal de Enacal, explicó que casi el 70 por ciento de la población no está recibiendo el abastecimiento del vital líquido, porque dos equipos de bombeo están dañados.
Explicó que ha estado gestionando la reparación de los equipos, ante las autoridades superiores de Enacal, pero hasta el momento no le han dado una respuesta positiva al serio problema que enfrentan los pobladores.
Gudiel manifestó que el problema está en la galería de la represa del río Malacatoya, donde sólo una bomba está funcionando, la cual extrae aproximadamente 120 galones por minuto, con lo que sólo se abastece a unos 100 usuarios de la red de distribución compuesta por 740 abonados.
Las viviendas donde el agua no falla están ubicadas en el centro del pueblo, alrededor del parque, hasta donde los habitantes de los barrios afectados caminan varias cuadras para poder comprar un baldecito de agua para tomar, porque para lavar la ropa y los trastes de cocina tienen que caminar hasta el río.
Doña Socorro Jarquín, habitante del barrio Santa Rosa, dijo que desde hace un par de meses el agua llega solamente de noche y a veces se quedan sin recoger el vital líquido.
“No podemos estar pagando por algo que no recibimos, el pueblo está dispuesto a no pagar los recibos de agua, porque no es justo, si no nos viene el agua no vamos a pagar ese mes, vamos a pagar hasta que el servicio nos llegue a las casas”, sostuvo Marlon José Mejía Alvarado, vicepresidente de la directiva del barrio San Jerónimo.
Para paliar un poco la falta del líquido, en uno de los barrios afectados existe un puesto público, sin embargo resulta insuficiente para las grandes filas de pobladores.