Luis Alemán Saballos
La Policía de Tipitapa aún no ha determinado si la muerte del norteamericano identificado como Jimmy Jack, de aproximadamente 60 años, fue un suicidio o si hubo mano criminal.
Lo que sí fue descartado es el robo. “Todas las pertenencias estaban en su lugar y no hacia falta nada”, confirmó el subcomisionado Edmundo Vindell, segundo jefe de la Policía del Distrito Ocho.
El hecho ocurrió el Jueves Santo cerca de las 11:00 a.m., cuando el norteamericano se encontraba en compañía de su esposa, la señora María Antonia Smith Blandón, de 39 años, en el bar y restaurante El Rodeo, ubicado en la entrada de la hacienda San Jacinto, del cual era su propietario.
“Ambos estaban tomando licor y luego se escuchó un disparo”, declaró el capitán Elí Rubio, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Ocho de la Policía.
El cuerpo del señor Jack quedó tendido boca arriba, con los brazos extendidos en cruz y con un disparo que le penetró en el lado izquierdo del cráneo y le salió en el derecho.
A un lado del cuerpo sin vida se encontró un revólver calibre 38. Lo que llamó la atención a los oficiales de Policía es que sobre la barra del restaurante se encontraba la funda del arma y cuatro proyectiles calibre 38.
La esposa del norteamericano no pudo aportar mayores datos a la investigación policial debido a que, según el subcomisionado Vindell, sufre de lagunas mentales debido a que el día de la tragedia se encontraba en total estado de ebriedad.