Norman Cardoze es felicitado por Humberto Macías (derecha), y el resto de peloteros del San Fernando.

La vida en un batazo

Norman Cardoze dejó todo en su último turno Wilder Pérez R. Norman Cardoze vio venir la recta tantas veces afuera, que cuando se aproximó una vez más en la noche, no dudó en atacarla con todas sus fuerzas. Y lo hizo con tal certeza, que de súbito se convirtió en el hombre más importante de […]

  • Norman Cardoze dejó todo en su último turno

Wilder Pérez R.

Norman Cardoze vio venir la recta tantas veces afuera, que cuando se aproximó una vez más en la noche, no dudó en atacarla con todas sus fuerzas. Y lo hizo con tal certeza, que de súbito se convirtió en el hombre más importante de la serie final.

Cardoze pudo poner esa bola en el mismo sector y distancia con los ojos cerrados, sencillamente porque jamás temió fallar ante el ex big leaguer Oswaldo Mairena. “Mi mente estaba fría”, aseguró después del encuentro.

Luego de poner en ventaja al San Fernando 4-3, tras un adverso 3-2, el segunda base de los fernandinos le dio la vuelta al cuadro, y cuando terminó de recorrer las bases sólo levantó la cabeza para ver a su hijo esperándolo en el home plate, entonces soltó el llanto.

“La última vez que lloré fue cuando se me detectaron los problemas en mis riñones, fue el mejor turno de mi carrera y más en una serie como ésta”, dijo Cardoze sin poder esconder su emoción ni las lágrimas de su hijo.

Para este pelotero el jonrón valió por tres. Por lo que significó para la serie que finalizó a su favor, por las acusaciones de parte de un directivo sobre venderse a la gente de Chinandega, y por un error mental que había hecho apenas un inning atrás, que puso abajo al San Fernando.

“Yo iba buscando un batazo largo, con ese batazo a la gente que habló de mí le callé la boca… sobre el batazo de Chévez, nunca pensé que había atrapado la bola, es parte del juego, pero eso quedó atrás, ésta era mi final”, expresó el jugador.

Pero más allá de querer reivindicarse y de la frialdad en tiempos de presión, estuvo la fe en sí mismo. “Yo pensaba que era el hombre grande, y gracias a Dios lo fui”, dijo Cardoze, quien dedicó el jonrón al ex directivo William Ramírez, a la afición comeyuca y a su familia.

“Ahora hay que celebrar, hay que gozar, vivir el momento”, puntualizó el jugador que decidió una de las mejores series finales de los últimos años.

TODOS LO PREDIJERON

Luego de la victoria del San Fernando, la mayoría de peloteros predijeron el batazo de Norman Cardoze. Igual había ocurrido en el quinto encuentro, cuando se ponchó con las bases llenas ante el mismo Oswaldo Mairena, pero no ocurrió.

Para Yasmir García fue su cuarto título en cinco años, con diferentes conjuntos. Para el Chinandega, es la segunda vez en tres años, que se les escapa un título en la recta final, y ahora llevan 30 años sin ser campeones.

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