Anécdota:

Silvio Vega Noguera Don Joaquín Vigil contó una anécdota imperecedera: “Era Presidente de la República el doctor don Adán Cárdenas, y estando por realizar un viaje a Europa, don Francisco Alfredo Pellas fue a despedirse de quien era muy amigo, y a pedir sus órdenes. “El presidente Cárdenas aceptó el ofrecimiento del señor Pellas, y […]

Silvio Vega Noguera

Don Joaquín Vigil contó una anécdota imperecedera: “Era Presidente de la República el doctor don Adán Cárdenas, y estando por realizar un viaje a Europa, don Francisco Alfredo Pellas fue a despedirse de quien era muy amigo, y a pedir sus órdenes.

“El presidente Cárdenas aceptó el ofrecimiento del señor Pellas, y estando a punto de contraer segunda nupcia con la señorita Tula Martínez, le pidió que le trajera un aderezo de modesto valor, cuyo detalle le dio.

“El señor Pellas, tan luego regresó al país fue a visitar al presidente Cárdenas y le entregó el aderezo referido, lo mismo que su factura, explicándole que el descuento había sido aplicado a la mejor calidad del aderezo, pues el señor Pellas no pretendía cobrar comisión alguna.

“El presidente Cárdenas manifestó su conformidad y agradecimiento, y preguntó además al señor Pellas por la póliza de introducción del referido aderezo. El señor Pellas manifestó al presidente Cárdenas que él había traído en su bolsillo el aderezo, por lo cual había entrado sin pagar derechos de Aduana; pero el presidente Cárdenas llamó a uno de sus ayudantes, con el cargo especial de llevar el aderezo a la Aduana, para el pago de los correspondientes derechos”.

La anécdota que antecede la refirió a don Joaquín Vigil el señor Pellas, antes de la batalla de Tisma, en el Gran Hotel de Managua.

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