Un esposo está por descubrir que su esposa lo engaña.
La telenovela El Cachaco y La Costeña empieza una racha de acontecimientos. Una vez más Antonio se encuentra en un callejón sin salidas. Y como de costumbre, a sus problemas en el trabajo, se le suman los personales.
María Elvira, su futura esposa, le pide que renuncie a Conatrol, y la negativa de él suma puntos a la desconfianza que ella siente luego, al enterarse que Antonio trató de conseguir trabajo para Sofía en la empresa, que la costeñita estuvo en Bogotá y se quedó en el apartamento de El Cachaco.
Pero esta vez María Elvira tiene quien la acompañe a llorar y lamentarse. Natalia descubre que la ola que revolcó a Sebastián fue Titina, y todas las mentiras de su prometido.
A Pedro Arango, tampoco le están resultando bien las cosas. Con el cierre de Conatrol, se le acaba el negocio y además, la policía sospecha de él en la investigación sobre la muerte de Oscar.
Mientras tanto, Laura y Luciano se arriesgan cada vez más a que el temible esposo se entere del romance que sostienen.
Cuando Antonio notifica el cierre de operaciones a los trabajadores, éstos terminan dándose golpes, lo que hace que Richard se decida aún más a confesar, pero Arango logra detenerlo.