Boanerges Méndez Cajina
Diputados intentan “rescatar a Alemán”, fue el título de LA PRENSA en su página principal, el 1 de abril. Pareciera que a los diputados lo único que les interesa es sacar a Alemán de la cárcel, donde bien merecido se lo tiene, sin importar los delitos cometidos por él ni los problemas existentes en este país.
Como ciudadano me pregunto: ¿Son los diputados representantes del pueblo? ¿les pagamos sus jugosos salarios para que su único trabajo sea maquinar todos los días cómo sacar a Alemán de la cárcel? Por lo menos yo no me siento representado por ellos y creo que la mayor parte de los nicaragüenses piensan igual.
Desde hace más de tres meses no aprueban ninguna ley que beneficie al pueblo, les hemos estado pagando miles de dólares mensuales para que actúen como abogados defensores de Alemán. No les importan los niños sin poder asistir a clases, maestros y policías mal pagados, medicinas que suben de precio, inseguridad ciudadana, combustible más caro todas las semanas, etc.
Cuando los diputados se liaron a trompadas en el recinto de la Asamblea Nacional, durante la visita de dignatarios extranjeros, nos dejaron mal parados ante la comunidad internacional y nos obliga a pensar que hay que buscar otra forma de seleccionar a los candidatos a diputados. Escogerlos entre las personas más honestas y probas, disciplinadas, no borregos; con deseos de trabajar por la comunidad y, sobre todo, con valores morales bien definidos.
Cuando no sean escogidos por planchas ni le deban favores a los caudillos. Entonces ya no los llamarán como sabiamente el pueblo los llama actualmente, y a lo mejor hasta les doy mi voto.
León, Nicaragua