Carol MunguíaCorresponsal / Chinandega
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Investigan robo de maní
Carol Munguía
Corresponsal / Chinandega
Un grupo organizado, en el que se encuentra gente adinerada dedicada a negocios ilícitos, es parte de la lista de 21 personas investigadas por la Policía Nacional bajo el cargo de hurto.
Las averiguaciones iniciadas a raíz de la denuncia de productores de maní, respaldados por la Asociación de Maniceros de Chinandega, dan cuenta que este importante sector de la economía local se queja de los constantes robos de la cosecha, que sumados alcanzan más de 2,000 quintales y que representan en cifras medio millón de córdobas.
La Fiscalía ha pedido a la Policía Nacional una ampliación del caso y más pruebas para acusar a los que resultaron implicados, de acuerdo al nuevo Código Procesal Penal.
“Tenemos cuatro expedientes que dejan clara la cadena en la que opera esta gente, pero aún hay cabos sueltos”, dijo el comisionado mayor Guillermo Vallecillo Ruiz, jefe de la Policía de Chinandega.
Sobre esto relató que casi todo quedó esclarecido cuando el 16 de febrero a eso de la medianoche, se retuvo al señor Francisco Aníbal Castellón Duarte, quien conducía el vehículo de Manuel Salvador Navarro y en el que se encontró papelería y sello de una empresa acopiadora de maní, sin ser éstos ni propietarios, ni trabajadores, tampoco productores o algo que tenga que ver con el negocio de maní.
El grupo falsificó los modelos de remisiones e hizo desaparecer un sello de la empresa Cukra Industrial S.A. y documentos con los que podían viajar, negociar y legalizar el robo de maní, producto que era obtenido de tres formas, según las indagaciones de la Policía.
ROBAN LA PEPENA
“Los implicados se aprovecharon del hambre de pobladores cercanos a las extensiones de siembra, a quienes les inducían al robo, el que consistía en recuperar el maní que queda en campo, labor cultural conocida como “pepena”, dijo Vallecillo.
Otra de las formas de obtener maní era bajar de los camiones los sacos de maní mientras el vehículo va en marcha, y una tercera vía era la de perforar los sacos mientras el camión que traslada el producto va sobre la carretera, el que luego venden a los acopiadores.
La Policía tiene en su poder al menos 1,300 sacos de maní encontrados en una bodega ubicada sobre la Carretera Panamericana, sitio en el que otras personas se dedicaban a limpiar el grano para luego exportarlo o entregarlo a empresas de aceite comestible de la localidad, a precios atractivos, como por ejemplo 16.50 dólar el quintal.
La Asociación de Maniceros se declara perjudicada en el saqueo de la cosecha y ha pedido a la Policía y a la Fiscalía apresurar las pesquisas para detener la ola de robos, sobre todo porque este sector entra a una etapa fuerte de trabajo debido al crecimiento de sus áreas productivas, halagados por los buenos precios y interés de los mercados internacionales.