Aumentan víctimas de pandillas

Carol MunguíaCorresponsal / Chinandega Roman, Times, serif»> Aumentan víctimas de pandillas Carol MunguíaCorresponsal / Chinandega En estado de gravedad por lesión craneoencefálica fueron remitidos al Hospital Lenín Fonseca dos jóvenes originarios del reparto Camilo Ortega, participantes de una trifulca, de las que repetitivamente se vienen escenificando en algunos barrios periféricos de la ciudad. La ciudadanía […]

Carol MunguíaCorresponsal / Chinandega

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Aumentan víctimas de pandillas


Carol Munguía
Corresponsal / Chinandega




En estado de gravedad por lesión craneoencefálica fueron remitidos al Hospital Lenín Fonseca dos jóvenes originarios del reparto Camilo Ortega, participantes de una trifulca, de las que repetitivamente se vienen escenificando en algunos barrios periféricos de la ciudad.

La ciudadanía denuncia públicamente sentirse presa del temor, de la inseguridad y la violencia callejera. En los repartos que rodean a la ciudad se registran alteraciones al orden público, en donde los elementos se golpean con piedras, garrotes, armas hechizas y hasta armas de fuego.

Yaser José Lara Zepeda y Elías Humberto Estrada Altamirano, ambos de 17 años, fueron los recién trasladados al Hospital Antonio Lenín Fonseca, quienes presentaban sendas heridas, por machete, en la cabeza y pérdida de la conciencia y de la orientación.

“No queremos derramamiento de sangre, insistimos en que se les aplique justicia a estos antisociales”, declaró el padre de familia de uno de los heridos de menor gravedad, que omitió su nombre por amenazas de los protagonistas de la reyerta.

El hecho se registró el domingo en la madrugada, durante una fiesta de celebración de 15 años, en donde según datos de la Policía hubo bastante consumo de alcohol en la zona.

La Policía Nacional de Chinandega, aunque tiene identificados a los agresores, no pudo encarcelarlos por las limitaciones del nuevo Código Procesal Penal y la retardación de la entrega de las órdenes de captura y allanamiento de moradas para los señalados.

VALORACIÓN POLICIAL

Después de dar doble caracterización al accionar juvenil a nivel nacional, la conducta de los adolescentes se ha clasificado en grupos de alto riesgo social y pandillas juveniles.

El comisionado mayor Guillermo Vallecillo, jefe de la Policía en Chinandega, indica que en Chinandega se contabilizan dos pandillas, la denominada “Los Roberteños”, compuesta por 24 miembros de la Colonia Roberto González y “Los Galopeños”, compuesta por 18 integrantes del sector del reparto Ana Virgen Robles. En ese orden, también se identifican ocho grupos de alto riesgo social.

Vallecillo dijo que 18 elementos de ambos grupos, fueron detenidos por cometer actos violentos.

Pero el jefe policial piensa que no es la solución al problema social, sino que más bien estima que la respuesta debe ser integral, en donde participe el Estado y la sociedad, pues la Policía como institución no puede corregir sola este fenómeno social.

“Hay momentos en que pareciera que se dispararan los hechos, pero sostengo que la peligrosidad ha venido en descenso”, dijo Vallecillo, tras asegurar que durante el Plan Playa 2004 está contemplado la vigilancia y patrullaje de la zona donde se realizarán las actividades religiosas, para tranquilidad de los promesantes.

MÉDICOS EN PELIGRO

El personal paramédico del Hospital España, de Chinandega, es el pararrayo de las reyertas callejeras en barrios y repartos de la ciudad.

“No tenemos protección física, la necesitamos, declaró el doctor Héctor López, jefe de la sala de emergencia del centro asistencial que atiende a los heridos y lesionados de diversos puntos de la geografía local.

“Los grupos siempre amenazan, sobre todo en fines de semana, porque al ingresar los heridos, cualquiera de la bandos intenta rematarlo dentro de la infraestructura hospitalaria y estamos a merced de la violencia de estos jóvenes, consumidos de licor u otras sustancias”, dijo López.

El galeno indicó que el costo de atención a un lesionado por machete le cuesta al hospital cerca de cinco mil córdobas, en un centro donde el presupuesto es limitado. Una vez que el herido ingresa, prosiguió detallando, se le canaliza con suero, se le administra fármacos para el dolor, anestésicos, material de reposición, el gasto médico y hospitalización son un costo alto para este centro, subrayó.

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