Noel Ramirez.

PLC se divide entre el diálogo y el pacto

Dos corrientes se trazan sus propias agendas y hacen sus cálculos particulares FSLN niega supuestas amenazas de desafuero a Ramírez para que promoviera contactos con Alemán Consuelo Sandoval Dos tendencias claramente definidas se perfilan en el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que están pujando por el control partidario y por imponer sus criterios de la conveniencia […]

  • Dos corrientes se trazan sus propias agendas y hacen sus cálculos particulares
  • FSLN niega supuestas amenazas
    de desafuero a Ramírez para que
    promoviera contactos con Alemán

Consuelo Sandoval

Dos tendencias claramente definidas se perfilan en el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), que están pujando por el control partidario y por imponer sus criterios de la conveniencia de entablar negociaciones bilaterales con el Frente Sandinista o con el gobierno del Presidente Enrique Bolaños.

Una facción de directivos y diputados arnoldistas, encabezados por el secretario nacional y diputado Noel Ramírez, propugna por una negociación con el Frente Sandinista que conlleve al retorno del ex presidente Arnoldo Alemán a su hacienda El Chile, a cambio de la cancelación de la aprobación, aunque sea temporal, de la controversial Ley de Carrera Judicial, entre otros temas.

Según sus detractores, Ramírez promovió el reinicio de los contactos con el Frente Sandinista porque presuntamente estaría siendo chantajeado con su desafuero en el Parlamento, para que cumpla una sanción que le impondría la Contraloría por el caso de las tarjetas de crédito que utilizó mientras se desempeñó como presidente del Banco Central, a través de las cuales habría malversado 800 mil dólares.

Esa versión fue rechazada por el jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro, quien la calificó de “totalmente falsa”.

HASTA ESTUDIAN NUEVA BANCADA

Se conoció que algunos diputados liberales, de la facción que favorece el diálogo con el FSLN, estarían considerando su separación formal de la bancada del PLC e intentarían establecer una nueva bancada arnoldista que haría mayoría legislativa con el FSLN, pese a que están convencidos que pagarían un alto costo político.

Ayer mismo, el presidente del Parlamento, Carlos Noguera, identificado con la facción que favorece un diálogo con el gobierno, se pronunció a favor de que las bancadas reflexionen en las vacaciones de Semana Santa acerca de la necesidad de aprobar una Ley de Carrera Judicial de mayor consenso, para cuando se reinicien las sesiones legislativas en Semana de Pascua.

Ramírez desplazó de las negociaciones bilaterales con el FSLN al vicepresidente del PLC, diputado Wilfredo Navarro, quien junto a Enrique Quiñónez, aparentemente integran el sector que favorecen negociaciones con el gobierno, cuya posición impediría el traslado de Alemán, quien según sus propios correligionarios se encuentra desesperado por volver a su residencia.

Navarro reconoció que existe una comisión no oficial del partido que retomó los contactos con el sandinismo, debido a presiones del secretario general del Frente Sandinista, Daniel Ortega, quien habría solicitado su separación por sus posiciones contra un acercamiento con los sandinistas.

Los propios liberales filtraron a LA PRENSA que Navarro y Quiñónez pretendían doblar el brazo a los sandinistas, con la aprobación del dictamen de mayoría de la Ley de Carrera Judicial, tal y como fue planteada por el arnoldismo, así como la resolución de apoyo a la destrucción de los misiles SAM-7, y una nueva legislación orientada a establecer que los ex mandatarios procesados por delitos comunes puedan purgar sus penas en el régimen de casa por cárcel.

La facción que integra Navarro critica a la de Ramírez porque creen que cediendo la Ley de Carrera Judicial, se estarían quedando sin ningún instrumento de presión para forzar la negociación con el sandinismo, pero los defensores de esa teoría estiman que más bien son éstos los que están concediendo todo al gobierno, sin obtener nada a cambio.

La tendencia que encabeza Ramírez estaría siendo respaldada por Alemán a través de su esposa María Fernanda Flores, cuya presencia en las reuniones del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y la bancada arnoldista, ha provocado un fuerte malestar entre los directivos que la consideran como un obstáculo en las relaciones con el ex gobernante y como un peligro por sus supuestas pretensiones de convertirse en la futura candidata presidencial por el PLC.

En público ninguno de los dirigentes liberales asume su malestar, pero en privado despotrican contra las actitudes supuestamente “dictatoriales” que adopta Flores.

COMISIÓN DE HECHO

“En el partido formalmente no hay un cambio (de comisión), aparentemente de hecho se están haciendo algunos contactos, aparentemente el Frente Sandinista y el propio Daniel Ortega están pidiendo que yo no participe en las negociaciones… Sí, actualmente el doctor Noel Ramírez es el que tiene los contactos con el Frente Sandinista”, reconoció el vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí