- Pero aún hay dos hornos que seguirán expulsando partículas de polvo blanco
Gerardo Bravo
Con la instalación de un filtro llamado electroestático que hizo la empresa mexicana Cemex en la planta procesadora de cemento, han terminado 62 años de contaminación al medio ambiente en el municipio San Rafael del Sur, ubicado unos 45 kilómetros al sur de la capital.
“El filtro es el primero que se instala en Nicaragua, a través de él se captan las partículas que eran expulsadas al exterior por las chimeneas de los hornos cuatro y cinco, reduciendo las emisiones en un poco más del 95 por ciento”, aseguró Mauricio Sanz Santamaría, gerente de Cemex.
El funcionario llevó a las autoridades locales invitadas al acto de inauguración del funcionamiento de filtro, para que constataran in situ el funcionamiento del mismo.
“Las partículas que emanan de los hornos son absorbidas y transportadas por un tubo que le llaman cuello de ganso y después pasan a la cámara donde están las placas con electroestática que son las que las aprisionan”, detalló Sanz Santamaría.
Apuntó que existe otra chimenea que es por donde sale el aire ya tratado, “es expulsado como vapor de agua”, agregó.
Existen dos hornos más que hasta el momento no tienen filtros, “en dependencia de la producción de los dos hornos grandes es probable que estos otros los podamos apagar en unos tres meses y así se acaban las emisiones”, indicó.
Las partículas de calizas que son recogidas por el filtro son almacenadas en un silo, una parte es retornada a las canteras como material de relleno y la otra es reinsertada de nuevo en el proceso productivo.
La inversión para la instalación de estos filtros ronda los cuatro millones de dólares y se tardaron un año y medio en hacerlo realidad.