En este bar del balneario El Trapiche, fue encontrado muerto Eugenio Cano Mejía, de 65 años.

Matan a vigilante en El Trapiche

La víctima fue encontrada en un charco de sangre en el bar conocido como La Fritanga, situado en las inmediaciones de ese balneario, en el municipio de Tipitapa La Policía sospecha que el móvil de este crimen es el robo, porque una de las entradas del establecimiento fue violentada Carlos Martínez De un golpe contundente […]

  • La víctima fue encontrada en un charco de sangre en el bar conocido como La Fritanga, situado en las inmediaciones de ese balneario, en el municipio de Tipitapa
  • La Policía sospecha que el móvil de este crimen es el robo, porque una de las entradas del establecimiento fue violentada

Carlos Martínez

De un golpe contundente en la frente fue asesinado el vigilante Eugenio Cano Mejía. El cuerpo sin vida del infortunado fue encontrado por otros vigilantes de ese balneario, a orillas de una hamaca y en medio de un charco de sangre que manaba de su boca.

A pocos metros del cadáver encontraron una de sus botas y un poco más allá, estaba el machete que generalmente el ahora víctima utilizaba en sus labores.

En el escenario del crimen también encontraron una sierra para cortar hierro, un madero y otros objetos con los que intentaron romper el candado de una de las puertas del establecimiento.

Celia López, dueña del lugar donde se escenificó el sangriento suceso, informó que Cano Mejía, de 65 años, era un hombre muy callado y respetuoso. “No se metía con nadie y nunca le conocimos enemigo”, dijo.

Explicó que tenía más de tres años de trabajarle como vigilante y durante ese tiempo fue una persona muy cuidadosa.

“Nunca pensé que iba a pasar semejante barbaridad, porque este lugar ha sido bastante sano. Los delincuentes por lo general no acostumbran robar aquí. Pero ahora que ocurrió esto, no sé qué pensar”, dijo en tono de consternación.

Un equipo de forenses trasladó el cadáver de Cano Mejía al Instituto de Medicina Legal y hasta ayer tarde sus familiares todavía no conocían los resultados del examen.

Sin embargo, la Policía sospecha que el móvil de este hecho fue el robo debido a los signos de violencia que la víctima presentaba en su cuerpo.

HUYE DEL LUGAR

El adolescente, contratado para que ayudara a Eugenio Cano Mejía, no ha aparecido por ningún lado y la Policía del Distrito Ocho lo busca porque lo considera una pieza muy importante para esclarecer este sangriento hecho.

Según Celia López, de 56 años, dueña del local, el muchacho llegaba constantemente a su bar, solicitándole trabajo a cambio de comida. “A mi esposo y a mí nos dio pesar y como se acerca Semana Santa, decidimos contratarlo para que nos ayudara en la venta y en la vigilancia del local. Nunca supe sus nombres, pero decía que era de Matagalpa y yo le creí porque hablaba diferente a la gente de la ciudad”, dijo.

Indicó que el cadáver del señor Cano Mejía además de golpes en la frente, presentaba varios moretones en diferentes partes de su cuerpo.

SOSPECHAN DE UN ADOLESCENTE

La Policía Nacional vincula con este crimen a un adolescente, originario de Matagalpa, que un día antes fue contratado por los dueños del bar donde se escenificó el crimen para que ayudara en sus labores al vigilante asesinado.

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