- Obras a base de cemento, hierro y piedra pómez están ganando clientela
María Antonia López M.
NIQUINOHOMO, MASAYA.- La creatividad empresarial nicaragüense no se detiene. Actualmente se ofrecen nuevas alternativas para la jardinería, que poco a poco están luciéndose en algunos patios dando mayor colorido y comodidad a quienes desean disfrutar de ratos de esparcimiento.
Se trata de fuentes, bancas, comedores, confeccionados de cemento y piedra pómez, que si bien, son propicios para los jardines, también son una opción para el ornato de parques, colegios y hasta oficinas.
Kelia Quintanilla, una joven señora que junto a su esposo establecieron un taller familiar para la producción de estos endurecidos y pesados productos, relata que el trabajo desarrollado por ellos se ha ido multiplicando poco a poco en los alrededores, entre otros miembros de la familia, y de los mismos trabajadores que fueron entrenados en su local, quienes optaron por separarse para hacer su propio negocio.
No obstante, en el taller Decoraciones Iris, propiedad de los Quintanilla, la salvedad de estos productos es que la experiencia les ha llevado a modificar la calidad, introduciendo hierro en las piezas, garantizando así mayor durabilidad.
Pero no sólo eso ha bastado, el mismo mercado que han ido acogiendo, les está demandando constantemente nuevas formas, nuevos tamaños, y eso les ha obligado a la activación de la creatividad propia.
Es por ello que ya han introducido la combinación de piezas con cerámica de azulejos y aplicaciones de color a la mezcla con la que elaboran cada producto.
Quintanilla explicó que si bien hacen ventas al público en general, la mayor parte de las piezas son trabajadas por encargo, y esos clientes iniciales les han llevado a otros, por lo que ya tienen una red de personas que conocen y valoran sus productos.
La innovación en este taller es constante, pues no se trata solo de la elaboración de bancos, mesas, comedores, maceteras de diversas formas y tamaños, sino también, pajareras, fuentes enteras y de las que se incrustan en las paredes, jardineras, pedestales, pilares, entre otros.
Aunque lo más importante de todo esto en la apariencia física de estos productos es la decoración de la piedra.
Decoración que es hecha totalmente a mano, sin ningún conocimiento técnico, a punta de espátula para la moldeada de cada pieza.
La empresaria indicó que una fuente pequeña les puede tomar tres días de trabajo, mientras una grande hasta cinco días, cada macetera grande requiere de una inversión en tiempo de dos días.
Este esfuerzo, a veces no es compensado por los compradores, quienes siempre están solicitando rebajas, pero como agrega Quintanilla, el cemento y el hierro, la principal materia prima ha subido de precio y ellos no pueden subisidiar los costos de producción ya que trabajan con capital propio.
Es por eso que entre los productos más vendidos señala a las fuentes con precios de entre mil hasta tres mil córdobas, comedores que van de 1,000 a 2,000 y maceteras desde 50 córdobas el par hasta las que pueden alcanzar los 300 córdobas.