Familiares y amigos de Justo Pastor Lira Valverde, muy consternados, rodean el ataúd donde descansan sus restos.

Pandilla lo mata de una estocada

Familiares de la víctima responsabilizan a los miembros de la pandilla “Los Perros Infernales”, quienes supuestamente lo interceptaron para robarle Carlos Martínez Morán De una estocada en el abdomen fue ultimado Justo Pastor Lira Valverde, cuando en estado de ebriedad regresaba a su casa, en horas de la madrugada de ayer, por un trecho de […]

  • Familiares de la víctima responsabilizan a los miembros de la pandilla “Los Perros Infernales”, quienes supuestamente lo interceptaron para robarle

Carlos Martínez Morán

De una estocada en el abdomen fue ultimado Justo Pastor Lira Valverde, cuando en estado de ebriedad regresaba a su casa, en horas de la madrugada de ayer, por un trecho de carretera considerado muy peligroso.

El afectado residía en el barrio Yuri Ordóñez, del municipio de Tipitapa, y según sus familiares fue atacado en un lugar oscuro por un grupo de jóvenes integrantes de la pandilla conocida como “Los Perros Infernales” que lo emboscaron a poca distancia de su casa.

Lira Valverde, de 33 años, estuvo tomando licor y jugando billar durante la tarde y parte de la noche del sábado en compañía de unos amigos, en varios lugares cercanos al empalme de la carretera Tipitapa-Masaya.

A eso de la 1:00 de la madrugada del domingo, el grupo de tomadores decidió abandonar el lugar, pero antes de despedirse estuvieron conversando durante unos minutos a orillas de la carretera.

Justo Pastor Lira Valverde decidió emprender solo el camino a su casa, sin imaginar que lo estaban esperando para matarlo, informó Vicente Medina Oporta, quien había acordado con el ahora fallecido que regresarían juntos a su barrio.

“Él se fue adelante y después que me separé del resto de muchachos intenté alcanzarlo en mi bicicleta. Al pasar cerca de un callejoncito escuché que de la oscuridad me gritó: ‘Chente salváme que me quieren matar’. En ese momento me detuve y miré que él salía trastabillando de la oscuridad y se desplomó cerca de mis pies. Yo pensé que se había caído por la bolenca, pero después de unos momentos me fijé que tenía las vísceras de fuera. Estaba muerto”, relató.

Medina agregó que inmediatamente avisó a la Policía Nacional para que capturaran a los autores de este crimen, que consideran son de la pandilla “Los Perros Infernales”, ya que éstos acostumbran a robar en el callejón situado a poca distancia del bar El Parqueo, en la carretera vieja Managua-Tipitapa, aseguró.

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