- Decenas de carretas haladas por bueyes salieron de Monimbó en un viaje de ocho días hacia el municipio rivense de Popoyuapa, donde se reúnen los feligreses para entregarle sus ofrendas a Jesús del Rescate, en cumplimiento a una tradición de antaño propia de esta comunidad
Miguel FloresCORRESPONSAL/ MASAYA
La tradición es propia de los monimboseños devotos de Jesús del Rescate. Centenares de carretas haladas por bueyes iniciaron ayer un viaje de ocho días, durante los cuales recorren más de 70 kilómetros para llegar a Popoyuapa, municipio del departamento de Rivas y entregar allí sus ofrendas al Hijo de Dios.
Hace 20 años, varios masayas se empeñaron en rescatar esta costumbre, la cual desde entonces ha venido creciendo. Los ancianos de Monimbó dicen que la tradición fue rescatada por el difunto “Poncho” Torres, cuando éste se reunió en el río La Cabeza, en Ochomogo, con los señores Juan Vivas, Julio Medina e Inocente Medina Chávez, quienes preocupados por la pérdida de la tradición instaron a los que tenían carretas para realizar la romería hacia Popoyuapa.
Inocente Medina, tradicionalista y peregrino desde hace 50 años, dice que el camino es duro, pero con fe saben aguantar las dificultades de viajar por cuatro días de ida y otros cuatro de vuelta, con un solo propósito: decirle al Señor que lo aman.
GRANDIOSA ROMERÍA
Las carretas salen muy temprano y son adornadas con banderas y papelillo. Como techo utilizan guate, los peregrinos llevan comida para los bueyes y utensilios de cocina. Acarrean además con sus gallinas, chompipes, bidones de agua y sillas.
Los peregrinos llegan a Popoyuapa a eso de las 9:00 a.m., donde, según don Inocente Medina, son recibidos por cientos de personas que los saludan acompañados de cohetes y morteros. Momentos después se topan con la imagen de Jesús del Rescate.
“Cada quien realiza sus ofrendas y da su limosna y, el jueves primero de abril salimos de regreso a la una de la mañana y estamos llegando a Masaya el Sábado de Ramos por la noche. Todos felices decimos que le cumplimos al Señor”, comentó Medina.
Esta gente devota no se desanima ante el hecho de caminar sobre la carretera, donde corre el riesgo de ser arrollados por un furgón, bus o algún otro vehículo, porque la fe y bendiciones del Señor les acompaña, según dicen.
En el recorrido otras carretas se le suman a la caravana. Por ejemplo, en el empalme de San Juan de Oriente los esperaban 11 carretas más de peregrinos que se les unieron a las 13 que habían salido de Masaya con rumbo al Santuario. También se les unen feligreses de Granada, Carazo y Nandaime.
CUATRO PARADAS
Las carretas salieron de El Calvarito de Monimbó. “La primera estación la estaremos haciendo en El Coyolar, Diriomo. Salen a las 3:00 p.m. hacia el río La Cabeza. Aquí duermen y reanudan el viaje con rumbo al río Ochomogo, hasta realizar la última estación donde Giri González, unos cuantos kilómetros antes de Popoyuapa.
Don Inocencio dice que todos los años le pide al Señor lo mantenga saludable y le dé fuerzas para irlo a visitar, tanto le ha dado el Señor que este año cumple los 50 años de viajar.
Otro devoto de Jesús del Rescate que tiene 12 años de peregrinar es don Miguel Dávila Ñamendi. Él sigue la tradición de sus padres y cada año pide que el Señor les dé fortaleza a sus animalitos para completar el viaje. “Le llevo a mi Jesús una limosna de 20 córdobas con mucha fe y devoción”, dijo Dávila mientras caminaba.