Masaya

Tomás Téllez Ruiz Es deprimente el estado de las calles de Masaya. Cada día hay más hoyos, tanto en calles primarias como secundarias. Se abren nuevas zanjas que nunca son cerradas a pesar de que se cobra por el cierre al momento de autorizar su apertura. Calles que eran de asfalto hoy son de tierra: […]

Tomás Téllez Ruiz

Es deprimente el estado de las calles de Masaya. Cada día hay más hoyos, tanto en calles primarias como secundarias. Se abren nuevas zanjas que nunca son cerradas a pesar de que se cobra por el cierre al momento de autorizar su apertura. Calles que eran de asfalto hoy son de tierra: por ejemplo la principal del barrio Santa Rosa.

No hay trabajo de bacheo, mucho menos de reasfaltamiento. Niños y mendigos rellenan los hoyos y zanjas con tierra pero contribuyen a las polvaredas y a que la tierra vaya ganando terreno mientras el asfalto va cediendo.

¿Por qué la Alcaldía de Masaya es tan indolente en una ciudad cuna del folclor nacional y estación obligada de miles de turistas? ¿Qué se hace con los impuestos que pagamos, especialmente el de rodamiento vehicular que se nos cobra cada año?

Siendo Masaya cuna del actual Presidente de la República, ¿sería posible que él pudiera hacer algo por esta ciudad? ¿Por qué Nindirí, una ciudad mucho más pequeña y con menos recursos, situada a un paso de Masaya, sí puede tener todas sus calles recién adoquinadas, limpias y atractivas? ¿Para qué seguir pagando impuestos a la Alcaldía de un pueblo donde “no hay alcalde en el pueblo?

Villa Bosco Monge H-791

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí