René Torres Mayorga
Los periodistas escriben sobre la corrupción en las instituciones del Estado, sobre los caudillos y sus pactos para perpetuarse en el poder, sobre el hambre de los campesinos y la falta de trabajo.
Los periodistas marxistas ponen como el gran culpable a Estados Unidos, los derechistas culpan al Gobierno por no fomentar la inversión para crear oportunidades de empleo. A los partidarios del FSLN ya se les olvidó la piñata; los liberales no reconocen que existen cuentas en el extranjero con dinero mal habido, ni las construcciones ostentosas que ofenden la dignidad de los ciudadanos porque fueron hechas a costa de privar de educación y salud a una gran mayoría de nicaragüenses.
Ser político es buen negocio. ¿Cuándo se ha visto que un político esté mal? Una industria o un negocio pueden fracasar pero un político no fracasa porque siempre encuentra clientela a quien venderle la ilusión de que con ellos las cosas van a mejorar (la mejor estafa fue la revolución sandinista)
Los somocistas tratan de conseguir puestos pero no cuidaron el que tenían. Los sandinistas piden cuotas de poder bajo la amenaza de crear el caos. Los ladrones no van a la cárcel y si van, permanecen en habitaciones que no son para pagar la pena por el delito cometido. Algunos pastores católicos y evangélicos olvidaron su misión y se volvieron igual de corruptos que sus bendecidos. Así estamos en el 2004.