Sergio Vélez
Es importante cumplir con las obligaciones fiscales para evitar multas y recargos. Nadie puede alegar ignorancia de la ley. Las autoridades prefieren que el llenado de los formularios de las declaraciones se complete bien desde el inicio, para así evitar atrasos innecesarios e inspecciones futuras. Si su caso es complejo debe acudir a un profesional pero con cuidado, pues aunque muchos se esfuerzan por favorecer al cliente, otros no lo hacen.
Para evitar sanciones hay que llevar un registro ordenado y mantenerlo al día independientemente del sistema que utilice. De esta forma le costará menos realizar su declaración y responder ante una futura fiscalización.
No hay que dejarse llevar por la tentación de hacer algo incorrecto o salirse un poco de las reglas, los funcionarios de la institución recaudadora cuentan con muchos recursos para detectar cualquier anomalía. La honradez es la mejor norma.
Si el profesional que ha contratado presenta información errónea, uno mismo será el responsable. Por eso hay que asegurarse que tal persona respeta sus órdenes, pagar en tiempo y forma para evitarse en el futuro pagos que empañen su récord de buen contribuyente.
En Estados Unidos se pasan más de tres mil millones de horas al año rellenando declaraciones del impuesto sobre la renta. El tiempo y dinero que invierten en hacerlo asciende a más de cien millones de dólares anuales, es decir el diez por ciento de la recaudación.
Una encuesta reveló que en Nicaragua el 65 por ciento de los hombres entre 25 y 29 años de edad ven mal no declarar todos los ingresos.