- Se roban y venden como chatarra las láminas de zinc galvanizado, angulares y remaches que forman parte de los soportes de estas estructuras
- Empresa de transmisión reporta un millón 200 mil córdobas en pérdidas de materiales
Moisés Martínez
La trasmisión eléctrica del país e incluso de la región centroamericana se encuentra en riesgo debido al vandalismo del que han sido objeto decenas de torres distribuidas en diversos puntos del país.
De acuerdo a Juan Velásquez Molieri, vocero de la Empresa Nicaragüense de Trasmisión Eléctrica (Entresa), 47 torres de las 700 que integran el sistema de trasmisión nicaragüense, se encuentran en peligro extremo de desplomarse debido al deterioro de sus bases producto del pillaje.
La fragilidad de las torres se debe a que las láminas de zinc galvanizado, angulares y remaches que forman parte de los soportes de estas estructuras, han sido robadas por habitantes de las cercanías para luego venderlos como chatarra.
“Hemos detectado personas vandálicas que se han dado a la tarea de estar desmantelando las torres de trasmisión y por este tiempo los fuertes vientos están afectando las bases de las torres que están débiles, al extremo que tememos que por este deterioro las torres se puedan caer”, apuntó Velásquez Molieri.
LOS COSTOS
De acuerdo al funcionario, estos daños le han costado a Entresa un millón 200 mil córdobas y dado que estos gastos no estaban contemplados en el presupuesto de esta institución, no se cuenta con los recursos para llevar a cabo las reparaciones necesarias.
Las principales torres afectadas se encuentran en las redes de trasmisión que van desde Tipitapa hasta Malacatoya, en las cercanías del Ingenio Benjamín Zeledón, en el departamento de Rivas, y en las inmediaciones de Acahualinca, zonas en las que según Velásquez Molieri actualmente se están registrando fuertes vientos que podrían factiblemente derribar una de estas infraestructuras.
“Les están quitando las láminas para vendérselas a los chatarreros y construir catres. Eso significa que por cuatro centavos que están ganando, se está poniendo en riesgo la trasmisión eléctrica nacional e incluso a nivel centroamericano, porque trasmitimos a Honduras la energía que les pasa Costa Rica a través de Nicaragua”, mencionó.
LOS PELIGROS
De acuerdo a Velásquez Molieri, si una de estas torres llega a derrumbarse, se puede traer consigo alguna de las otras estructuras que están conectadas a la torre caída.
Otro riesgo es que las líneas de trasmisión tienen una carga eléctrica de alrededor de 36 mil voltios, suficientes para matar a una persona que entre en contacto con éstas por encontrarse en el suelo.
El vocero de Entresa reveló que ya interpusieron la denuncia en la Policía Nacional e incluso les donaron unas motocicletas para realizar patrullajes en las zonas en las que se han dado la mayor cantidad de robos.
POLICÍA INVESTIGA
El vocero de la Policía Nacional, comisionado Marlon Montano, confirmó la denuncia de parte de Entresa sobre esta situación y aseguró que ya están realizando las investigaciones pertinentes para detener esta ola de pillaje en contra de las torres de trasmisión.
De acuerdo a Montano, las investigaciones giran en torno en detectar cuáles son aquellos lugares en los que se compra el material robado para de esta forma descubrir quiénes son los delincuentes.
Agregó que también están realizando un patrullaje constante en las zonas en las que se encuentran ubicadas las torres de trasmisión, sin importar en donde éstas se encuentran ubicadas.