- A un año de la invasión a Irak
Steve Holland y Arshad MohammedReuters
WASHINGTON/BAGDAD.- El Presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo el viernes que la caída de Saddam Hussein había “eliminado una fuente de violencia, agresión e inestabilidad’’ en la región y pidió a sus aliados que mostraran una mayor resolución contra el terrorismo.
Una hora después de su discurso en la Casa Blanca, para marcar el primer aniversario del comienzo de la invasión de Irak, varias explosiones retumbaron en Bagdad en lo que se supone fueron ataques con mortero o cohetes contra la sede del gobierno liderado por Estados Unidos.
El ejército estadounidense dijo que, al parecer, no hubo bajas que lamentar ni daños materiales.
Durante una visita sorpresiva a Irak, el secretario de Estado, Colin Powell, también elogió el viernes la invasión del territorio iraquí y dijo que el país se había librado de “un horrible régimen dictatorial’’.
Sin embargo, periodistas iraquíes le dieron una acogida hostil y abandonaron el viernes una conferencia de prensa en Bagdad como protesta por la falta de seguridad en Irak y la muerte de dos de sus colegas el jueves por la noche debido a disparos de tropas estadounidenses en un punto de control.
La muerte de un marine, por heridas sufridas durante un ataque con mortero, elevó a 392 el número de soldados estadounidenses que han fallecido en acción desde que Estados Unidos y Gran Bretaña invadieron a Irak en busca de las supuestas armas de exterminio que Hussein tenía.
Tanto Bush como Powell instaron a los aliados de Estados Unidos a mantenerse en Irak, después de que España prometiera la retirada de sus soldados de ese país y Corea del Sur rechazara asumir una posición de combate.
“Cualquier señal de debilidad o retroceso fortalece la violencia terrorista e invita a más actos violentos contra todas las naciones’’, dijo Bush a diplomáticos de 83 países en la Casa Blanca.
Bush reconoció que hubo divisiones mundiales por la invasión de Irak, pero agregó que la guerra eliminó a un tirano peligroso.
“Ha habido desacuerdos sobre este asunto entre viejos e importantes amigos’’, añadió. “Esas diferencias pertenecen al pasado’’. Todos podemos estar de acuerdo ahora conque la caída del dictador iraquí eliminó una fuente de violencia, agresión e inestabilidad en Oriente Medio’’.
Powell dijo en Bagdad que Irak y sus vecinos ya no tienen que temer a las armas químicas de Hussein, aún cuando expertos estadounidenses no han hallado trazas de las mismas.
LA MUERTE DE LOS DOS PERIODISTAS ÁRABES
Durante la conferencia de prensa del secretario de Estado Colin Powell junto al gobernador civil de Irak, Paul Bremer, unos 30 periodistas árabes se marcharon del lugar para expresar su repudio a la muerte el jueves de dos iraquíes que trabajaban para la televisión por cable árabe, Al Arabiya.
“Declaramos nuestra condena al incidente que condujo a la muerte de los dos periodistas (…) a manos de las fuerzas estadounidenses’’, dijo Najim al-Rubaie, del diario iraquí Distor, ante la mirada de Powell y Bremer.
Empleados de Al Arabiya dijeron que los soldados estadounidenses dispararon el jueves por la noche contra un vehículo donde viajaba el equipo de televisión de Al Arabiya, después de que otro auto pasara velozmente por el punto de control.
El camarógrafo murió y el corresponsal Ali Abdelaziz pereció en el hospital el viernes en la mañana.
Powell dijo que lamentaba las muertes de los periodistas, pero añadió que estaba seguro de que las tropas estadounidenses no los mataron a propósito. Asimismo, indicó que los reporteros que se marcharon del salón no habrían podido realizar una protesta semejante bajo el gobierno de Hussein.