- El Arzobispo de Managua tenía más de treinta años de no poner los pies en una sala de cine
Leslie Ruiz Baldelomar
Sólo el filme súper taquillero, La pasión de Cristo, hizo que el Arzobispo de Managua, cardenal Miguel Obando y Bravo, volviera a entrar a una sala de cine después de más de tres décadas, sólo para experimentar los efectos de este filme, considerado por religiosos de distintas denominaciones, como el “más apegado” al sufrimiento de Jesús.
Su Eminencia asistió ayer acompañado del Obispo Auxiliar, Jorge Solórzano, y otros representantes de la Iglesia Católica en Nicaragua, a la sala número uno de los cines Alhambra, para presenciar cada toma de esta polémica cinta, en una función exclusiva que empezó a las 10:00 a.m.
El cardenal Obando y Bravo confesó a LA PRENSA que el último filme que había visto fue Jesucristo superestrella, cuyo estreno fue hace unos treinta años.
“Ésta (La pasión de Cristo) es muy distinta a Jesucristo superestrella porque muestra escenas más fuertes de lo que Cristo sufrió por nosotros para salvarnos de nuestros pecados. Con esta película los nicaragüenses deberíamos meditar en medio de tantos pleitos, centrándonos en la muerte y resurrección del Señor, más ahora que se acerca Semana Santa”, aconsejó.
La producción del Mel Gibson incluye la escena donde Poncio Pilatos, procurador romano, le hace la pregunta clave a los judíos y romanos presentes: ¿a quién prefieren (que libere), a Jesús o Barrabás? Las personas, que una vez se regocijaron con la llegada de Jesús de Nazaret e incluso desearon que fuera su rey, eligieron la liberación de Barrabás, un asesino.
Sobre esto, la autoridad eclesiástica comentó que “ese mismo pueblo manipulado por los líderes prefirió a Barrabás. Esto nos debería hacer reflexionar. Cuando uno mueve la masa hay un momento en que ya no se puede controlar. Cuando se está en masa la persona es menos pensante y más emotiva. No deberíamos soliviantar los ánimos porque cuando los ánimos se soliviantan puede venir la violencia”.
El cardenal Obando y Bravo no quiso especificar si la película le hizo llorar o no —como a muchos otros espectadores—, sólo comentó que la meditó. “Yo pongo el acento en que todos nosotros hemos contribuido a la muerte de Jesús con nuestros pecados”.
El vocero de la Curia Arzobispal, monseñor Eddy Montenegro, dijo que La pasión de Cristo retoma todos los elementos bíblicos necesarios para transmitir ese misterio de la muerte y resurrección de Jesús. “Lo más lógico es recomendarle a la gente que la vea (…) sí, tiene escenas fuertes tal y como lo dice la Biblia”, manifestó.
DIPUTADO LLORÓ
Al diputado de la bancada Azul y Blanco, Miguel López Baldizón, no le bastó con ver el filme este miércoles por la noche, por lo que asistió a una de las tandas vespertinas de ayer.
“Me hizo llorar dos veces. Las escenas son bien crudas. Me impactó mucho la fortaleza de María, la madre de Cristo, así como los escenarios. Yo conozco Jerusalén, visité el lugar donde Jesús fue crucificado y sepultado. Sale todo igual en la película”, consideró.
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