Elízabeth Romero
Una nueva modalidad de robo ha detectado la Policía Nacional entre la delincuencia, como es el robo de mercadería, cuando la misma es trasladada en momentos en que el vehículo está en marcha.
En el argot popular les conocen como los “sube y baja”, debido a que uno de los ladrones sube al vehículo que traslada la mercadería y sin que el conductor del mismo se entere, baja con los artículos robados, y aborda la motocicleta o camioneta en que se movilizan sus compinches para auxiliarlos.
Dos supuestos ladrones que aparentemente implementan esta nueva modalidad fueron detenidos ayer en el Distrito Cuatro de la Policía, donde según el oficial de Auxilio Judicial, Santiago Cruz, la mayoría de los hechos ocurren en el Mercado Oriental.
Según Cruz, estos sujetos esperan a que el vehículo cargado con mercadería –que muchas veces son electrodomésticos– se detenga en el cambio de luces de algún semáforo, para abordar el vehículo por la parte trasera.
Eliú Ramírez Flores, quien pretendía hacerse pasar como Carlos Manuel Mejía Nicaragua, y Álvaro Ezequiel Martínez González, son señalados de haber robado de esa manera una llanta de automóvil, después que el vehículo placas 246-246, salió de la Casa de las Mangueras, en el Mercado Oriental.
Una patrulla policial que conoció del caso, le dio persecución a los sospechosos y a las tres cuadras de haber cometido el hecho, los arrestó.
OTRA ACUSACIÓN
Supuestamente los detenidos permanecen en una esquina de las inmediaciones de la Jabonería América, desde donde ubican a sus posibles víctimas. Entre los vehículos que comúnmente seleccionan están los que trasladan ropa y calzado.
Una denunciante de estos sujetos fue María José Delgado Flores, quien aseguró que hace un mes aproximadamente, fue golpeada por uno de los sospechosos, Eliú Ramírez Flores, cuando se defendió para evitar le arrebatara los aretes que lucía. La joven de 20 años aseguró ante la Comisaría de la Mujer, que a causa de la golpiza, abortó, pues tenía dos meses de embarazo.
“Él me agarró, me tiró al suelo y me golpeó con manos y pies, a los tres días empecé a sangrar”, relató la afectada, quien trabaja en el sector donde los supuestos delincuentes permanecen a la espera de víctimas, por lo que manifestó su temor de que al salir de la cárcel tomen represalias en su contra.