- A un año de la detención de 75 opositores por la dictadura castrista
Isabel García-ZarzaReuters
LA HABANA.- A punto de cumplirse el primer aniversario del encarcelamiento de 75 disidentes, se intensificaron los llamamientos al Gobierno del presidente Fidel Castro para que los libere, especialmente a los cerca de una docena que están hospitalizados.
“He pedido que por humanidad me escuchen. Mi esposo está grave y sigue entre rejas, condenado injustamente a 20 años”, dijo a Reuters la esposa del opositor Julio Antonio Valdés, Cruz Delia Aguilar.
Valdés, quien, según su esposa, sufre una insuficiencia renal crónica que hace imprescindible un transplante de riñón, fue apresado el 19 de marzo del 2003 en el segundo día de detenciones masivas realizadas simultáneamente en todo el país en la peor ola de represión contra la disidencia en décadas.
Además de Valdés hay, según familiares y disidentes, más de una docena de esos 75, varios mayores de 60 años, que llevan meses hospitalizados, como el economista disidente Oscar Espinosa Chepe, que sufre cirrosis hepática.
“Yo le pido al Gobierno que libere a los 75, porque su único delito ha sido expresar sus ideas’’, dijo la esposa de Chepe, Miriam Leyva.
Los 75 disidentes, entre los que había también periodistas independientes como el poeta Raúl Rivero, fueron condenados a penas de hasta 28 años de cárcel tras ser acusados de estar conspirando con Estados Unidos para acabar con la revolución cubana.
Durante todo este año las mujeres de los presos han denunciado las condiciones carcelarias, asegurando que sus maridos, enviados en muchos casos a prisiones que distan centenares de kilómetros de sus casas, están en celdas de aislamiento, sin agua corriente ni luz, y con una deficiente alimentación y atención sanitaria.
“Los prisioneros de conciencia cubanos estarían entre los presos de opinión peor tratados del mundo… La gran mayoría languidece bajo condiciones verdaderamente infrahumanas’’, dijo el martes el opositor Elizardo Sánchez, presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional.
Esas condenas, seguidas por la ejecución de tres secuestradores de un ferry, provocaron una oleada de críticas internacionales y una serie de peticiones de clemencia que no fueron escuchadas por el Gobierno de Castro, en el poder desde 1959.
Al acercarse el primer aniversario del comienzo de las detenciones, se repitieron los llamamientos a la clemencia al Gobierno de Castro, que no ha vuelto a referirse a los 75 condenados.
“Las autoridades cubanas deben liberar inmediatamente e incondicionalmente a todos los prisioneros de conciencia’’, dijo el martes la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional, que considera que en Cuba hay en total 88 presos de conciencia, algo que el Gobierno de Cuba niega rotundamente.
También la Unión Europea, cuyas relaciones con Cuba están virtualmente congeladas debido a una serie de represalias diplomáticas adoptadas por el bloque europeo como condena a los encarcelamientos y las ejecuciones, hizo el pasado viernes un llamamiento al Gobierno de Castro.