- Entrenó desde el fin de semana
Edgard Rodríguez C.
Desde el domingo, Mario Holmann ha reiniciado su marcha sobre el camino que espera lo lleve a las Grandes Ligas.
Holmann está en Tampa, Florida, en el complejo de Ligas Menores de los Yanquis.
“Tuve mi primer día de prácticas y la verdad todo me ha impresionado. Desde el orden y las atenciones, hasta la rigidez con que hacen cumplir las normas”, señala Mario.
El prospecto pinolero se ganó su visa hacia EE.UU. tras un destacado trabajo el pasado año en República Dominicana, donde bateó para 311 puntos de promedio ofensivo.
Holmann impresionó a sus coaches por su disciplina, actitud y resultados en el terreno. Aprendió a batear a ambos lados del plato y su defensiva mejoró notablemente.
“Aparte de cualquier otra cualidad, la principal virtud de Mario es su velocidad. Así que deseamos que ponga la bola en juego y corra”, decía su coach Freddy Tiburcio.
Y Mario lo consiguió a menudo en Dominicana, pero además tuvo paciencia, otra de las mejores herramientas de un primer bate. Se robó 16 bases y recibió 34 boletos.
Ahora trabaja en busca de un espacio en uno de los clubes de novatos de los Yanquis o quizá sea instalado en una tropa Clase A de la organización. Eso aún no se define.
“Mi propósito es que, donde sea que se me ubique, debo poner mi mejor esfuerzo para ir llamando la atención y crecer en la organización. Estoy muy motivado”, asegura.
Desde chavalo, Mario llamó la atención con su juego. Fue seleccionado nacional en las categorías pequeñas y entre sus experiencias hay incluso un viaje a Japón.
Ahora ha vuelto a caminar sobre la ruta de sus sueños y sólo el tiempo nos dirá si es capaz de cumplirlos. El reto es enorme, pero este muchacho no se rinde fácil.
Dueño de unas piernas veloces, con un mejorado dominio de la zona de strikes y buena defensa, Holmann tiene la compostura de un veterano y el deseo de un jovencito.
“Es un jugador muy inteligente, que disfruta lo que hace y con mucha confianza en sus habilidades”, ha dicho Carlos Ríos de él. Ahora intentará probarlo en EE.UU.
EN CONFIANZA
Se habla con entusiasmo de vos, hay mucha expectación. ¿Estás listo para responder?
“Claro que sí. Nunca he visto los comentarios favorables como una presión, más bien los veo como un estímulo que me empujarán en medio de tantas exigencias”.
Hay quienes piensas que como venís de una familia cómoda, no tenés hambre y quizá no te sacrificarás.
“Esa es una equivocación. Yo sueño con jugar en Grandes Ligas y sé que eso requiere un gran sacrificio y estoy dispuesto a pasarlo. Sé trabajar duro. Lo he probado”.