Aún con semejante dolor, los aficionados españoles tuvieron aliento para ir al Santiago Bernabéu y contemplar, aunque en silencio, el deporte que los enloquece, el futbol.

Un pálido empate

José Antonio Pascual/EFE MADRID.- El Zaragoza “perdonó” una oportunidad de oro para acabar con el fortín del Santiago Bernabéu, donde no ha ganado nadie en Liga esta campaña, y el ensayo de la final de la Copa del Rey del miércoles se zanjó con unas tablas “diplomáticas”, en un encuentro marcado por el dolor por […]

José Antonio Pascual/EFE

MADRID.- El Zaragoza “perdonó” una oportunidad de oro para acabar con el fortín del Santiago Bernabéu, donde no ha ganado nadie en Liga esta campaña, y el ensayo de la final de la Copa del Rey del miércoles se zanjó con unas tablas “diplomáticas”, en un encuentro marcado por el dolor por las víctimas de los atentados del pasado jueves en Madrid.

El equipo aragonés se convirtió, tras el Valencia, en el único que ha puntuado en el campo madridista, y aunque pudo llevarse la victoria el punto es bueno en su lucha por la supervivencia y muy escaso para un conjunto blanco que empieza a desaprovechar la ventaja que tenía al frente de la tabla.

El técnico Carlos Queiroz sorprendió a propios y extraños con el once titular que dispuso. No sólo se quedó fuera Raúl por sus problemas en el tobillo —tampoco estuvo en el banquillo—, sino que además, a la vista de la final del miércoles, gozaron de descanso de salida otros titulares como Iván Helguera, Luis Figo y Guti, al margen de la consabida baja por lesión de Ronaldo, quien se ha ido a Brasil hasta el martes y lo tiene más que complicado para estar en Montjuic.

Así, Pavón, Cambiasso, Juanfran y Portillo encontraron su sitio en el equipo blanco en el día quizá menos indicado para jugar al futbol, con las mentes y los corazones aún resquebrajados por los atentados del jueves.

El 1-0 había llegado después de 28 lánguidos minutos, a través de Portillo, en la primera acción con sentido de los blancos y tras un error clamoroso de la zaga zaragocista al intentar hacer el fuera de juego. Pero para no ser menos el Real Madrid, en un córner, colaboró con otra laguna de gran magnitud a la causa aragonesa y permitió que el paraguayo Toledo, de cabeza, devolviera las tablas al marcador muy poco después (m.32)

MUCHO DOLOR

Era imposible que el dolor por las víctimas dejara paso en tan pocas horas a un espectáculo deportivo. Desde los prolegómenos, en los graderíos y en el terreno se dejó notar. Salvo momentos puntuales fue un partido marcado por la tragedia.

Se hacía difícil jugar y hasta mirar al campo sin que la cabeza estuviera en las estaciones de Atocha, de Santa Eugenia y de El Pozo. Incluso la cercanía de la próxima final copera que disputarán el miércoles ambos equipos pudo perjudicar al encuentro, que discurrió en un insulso intercambio de posesiones, conducido al ralentí, con parsimonia y hasta con un luto riguroso.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí