El dominicano Ramón Ortiz es uno de los abridores sólidos de los Serafines de Anaheim.

¿Cómo armarlo?

Bartolo Colón se vislumbra como el “as” del pitcheo Enrique Rojas/AP ARIZONA.- Faltando cerca de tres semanas para comenzar la próxima temporada de Grandes Ligas, los Serafines de Anaheim aún no han definido cuál será su rotación del pitcheo abridor. Y no es por falta de lanzadores, sino todo lo contrario. “Ahora mismo no puedo […]

  • Bartolo Colón se vislumbra
    como el “as” del pitcheo

Enrique Rojas/AP

ARIZONA.- Faltando cerca de tres semanas para comenzar la próxima temporada de Grandes Ligas, los Serafines de Anaheim aún no han definido cuál será su rotación del pitcheo abridor. Y no es por falta de lanzadores, sino todo lo contrario.

“Ahora mismo no puedo nombrar cinco lanzadores para estar en la rotación porque tengo ocho candidatos para esos puestos. Decir quiénes ocuparán esos puestos sería descalificar a los otros tres’’, dijo el manager Mike Scioscia.

Pero, más que un problema, a Scioscia le parece “una situación agradable”.

“Tenemos una gran profundidad y podemos enfrentar cualquier eventualidad negativa antes de comenzar la temporada. Además, podríamos hacer un cambio con otro equipo para conseguir algo que necesitemos”, dijo.

Los Serafines ganaron su primera Serie Mundial en el 2002 a base de un gran pitcheo abridor, pero quedaron sepultados en los últimos puestos de la División Oeste de la Liga Americana en el 2003 a causa de las lesiones.

Durante el receso invernal, contrataron a los abridores derechos estelares Bartolo Colón y Kelvim Escobar, nativos de República Dominicana y Venezuela, respectivamente.

El zurdo Jarrod Washburn, el dominicano Ramón Ortiz, el veterano Aaron Sele y los jovencitos John Lackey y Scott Shields también intentan quedarse con un turno durante los entrenamientos de primavera.

Aunque Scioscia quiere ser diplomático con todos sus lanzadores, admitió que Colón, Escobar, Washburn y Ortiz tienen prioridad para integrar la rotación, dejando a Sele, Lackey y Shields en contención por el último turno disponible.

Colón, un ganador de 20 partidos en el 2002, firmó un contrato de cuatro años y 51 millones de dólares, mientras que Escobar, quien puede ser abridor y cerrador, firmó por tres años y 18.75 millones de dólares.

Ortiz, quien ganó 31 juegos en las últimas dos temporadas, y Washburn, ganador de 18 partidos en el 2002, eran los principales abridores hasta la llegada de Colón y Escobar.

“Sé lo que he hecho en las Grandes Ligas. No tengo miedo de perder mi trabajo”, dijo Ortiz.

Sele, un veterano de 13 temporadas que entra en su último año de contrato, luce como el más probable a ser canjeado antes que comience la campaña del 2004. Todo dependerá de qué tan recuperado se encuentre de la lesión del rotor que sufrió en el 2002 y que lo limitó en el 2003.

Permitió una carrera en dos entradas en su primera salida de la pretemporada, pero luego lanzó dos episodios en blanco el viernes contra los Reales de Kansas City en Tempe, hogar de los Serafines en la primavera.

“Lo más importante es que me he sentido sin molestias en la pretemporada. Es un proceso en el que me siento mejor en cada salida, tal y como esperaba desde que fui operado”, dijo Sele.

ADIÓS LESIONES

Tras varios días de sustos, los Serafines finalmente recibieron buenas noticias sobre las lesiones que plagaban a sus jugadores y que amenazaban con ensombrecer su temporada.

“Las lesiones son parte del juego, pero siempre es preocupante ver a uno de tus jugadores quejarse de algún dolor’’, dijo el manager Mike Scioscia.

Sciocia se sentía especialmente feliz el sábado por el regreso a la alineación del jardinero dominicano Vladimir Guerrero, la principal contratación de los Serafines durante el receso de las Grandes Ligas.

El dirigente de los Serafines anunció que el antesalista Troy Glauss, quien se lastimó el tobillo derecho el jueves mientras recorría las bases, también regresó al campo de entrenamiento el sábado, a pesar que se anticipaba que estaría fuera por al menos dos días más.

Por otro lado, el jardinero dominicano José Guillén, contratado como agente libre en el invierno, no tuvo inconvenientes para jugar el viernes en el jardín central, donde ha sido ubicado en los entrenamientos debido a la ausencia de Garreth Anderson.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí