Mirna Velásquez Sevilla
Que el responsable, de la pérdida de la visión de su ojo izquierdo, sea procesado y condenado es lo que espera Javier Parés Barberena, docente de postgrados de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) quien es víctima de la retardación de justicia.
Parés Barberena fue víctima de un enfrentamiento entre agentes de la Policía Nacional y universitarios, el 11 de diciembre del año pasado. Aún cuando no era parte de las protestas se dispuso a auxiliar a un estudiante y en ese momento un antimotín —no identificado— disparó certeramente una granada, que le impactó a un metro de distancia del ojo, lo que provocó la pérdida total de la visión.
Parés lleva tres meses intentando, sin éxito, que su caso sea investigado. Después de poner la denuncia ante la Fiscalía, el caso no avanzó.
Cabe recordar que en diciembre de 2003, estudiantes universitarios y agentes de las fuerzas especiales de la Policía Nacional se enfrentaron, a raíz de la demanda estudiantil por el seis por ciento del presupuesto para la educación superior.
POCO INTERÉS
Hasta ahora, lo único que ha logrado conseguir es que la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional haya enviado una carta a la Fiscalía. Hasta entonces se orientó una nueva fiscal, Sujey Fúnez, a que proceda a investigar y luego enviar un informe a dicha comisión.
“Yo creo que hay poca intención o interés de que este caso avance y se aclare hasta llegar a un momento en que se acuse a efectivos de la Policía”, agregó.