De camisa anaranjada, Manuel de Jesús Quintero López, alias “El Chaparro” junto al resto de implicados en el crimen de Manuel Ángel Rugama, cuando eran llevados a la reconstrucción del crimen.

Cayó el descuartizador

Hombre identificado como “El Chaparro” confesó haber asesinado de 47 machetazos a un hombre en un motel de Altagracia Se entregó voluntariamente en la Policía y alegó que fue en defensa propia y que no tenía intención de matarlo Fátima Tórrez yLuis Alemán Saballos Manuel de Jesús Quintero López, alias “El Chaparro”, señalado como la […]

  • Hombre identificado como “El Chaparro” confesó haber
    asesinado de 47 machetazos a un hombre en un motel de Altagracia
  • Se entregó voluntariamente en la Policía y alegó que fue en defensa propia y que no tenía intención de matarlo

Fátima Tórrez yLuis Alemán Saballos

Manuel de Jesús Quintero López, alias “El Chaparro”, señalado como la persona que ultimó de 47 machetazos al joven Manuel Ángel Rugama Castillo, de 20 años, ya fue detenido por la Policía, y sin inmutarse por su participación en el hecho sangriento, declaró que él era el único responsable del crimen que estremeció a los vecinos del barrio Altagracia.

“Yo fui, nadie más tuvo que ver en ese asunto”, confesó Quintero López, mientras era interrogado por los investigadores del Distrito Tres de Policía, hasta donde llegó para entregarse a eso de las 8:00 a.m. de ayer viernes, acompañado por su madre.

“No tenía intención de asesinarlo, si así hubiera sido, hubiera sacado todas mis cosas”, aseguró el asesino, que por su estatura y complexión física, resulta difícil creer que él solo haya cometido semejante crimen.

Con la captura de Quintero López, suman cinco las personas detenidas. Falta por capturar Ramón Alberto Quintero López, hermano del supuesto autor, para completar la cantidad de personas que estuvieron en la escena del crimen, la madruga en que la víctima fue literalmente descuartizada.

Los detenidos, según el capitán Félix Villarreal, jefe de Auxilio Judicial del Distrito Tres de Policía, son además de Quintero López, su hermana Jacqueline Quintero López que trabajaba como doméstica en el hospedaje, el otro empleado Denis José Martínez Quintero, Byron Antonio Hernández Hernández, quien supuestamente llegaba a dormir y José Manuel Quintero López, la persona que en su taxi les ayudó a escapar.

PLEITO POR LICOR

El inspector Francisco Paguagua, segundo jefe de Auxilio Judicial del Distrito Tres de Policía, dijo que el móvil fue la discusión que se originó por unas cervezas que solicitaba el occiso a Quintero López, encargado y vigilante del hospedaje.

“El occiso en varias ocasiones le manifestó a Quintero López, que le diera cervezas, producto que está registrado a nombre de él, porque hace los reportes, le reclamó que no podía darle más (cervezas), porque después tenía que pagarlo de su bolsa, originando una discusión en el cuarto número tres del segundo piso”, dijo el oficial.

Según el supuesto autor, él fue agredido verbal y físicamente por la víctima, quien llevaba supuestamente el machete con el que después perdió la vida. El inspector Paguaga relató la descripción del crimen hecha por Quintero López: “Producto del pleito y el estado de embriaguez que andaba él (el occiso) logré tirarlo a la cama y en un arrebato de furia le di aproximadamente ocho machetazos, después corrí hacía la parte baja, él me siguió (el occiso), y luego en otro arrebato de furia le di unos diez o doce machetazos más, bajé y le dije a mis familiares que se fueran porque había matado a Manuel Ángel”.

Los familiares de la víctima rechazaron la versión de Quintero López, quien se echó la culpa de todo e intentó limpiar de responsabilidad al resto de hermanos y primos. “El crimen de mi hermano ellos lo planificaron bien, de lo contrario, ¿por qué esa noche estaban todos en el local?”, argumentó Ernesto Miranda, hermano del ahora occiso.

Según Miranda su hermano no estaba tomando licor, como ahora pretenden señalar. “Mi hermano no tomaba licor, si hubiera estado tomado, no se hubiera defendido como lo hizo”, señaló

“Los machetazos en las manos y los pies son muestras que usó sus miembros superiores e inferiores para defenderse de los machetazos que le daban”, aseguró el hermano, quien llamó la atención sobre el machete usado.

Ese machete según Miranda no tenía filo. “¿Entonces cómo se explica el daño causado por esa arma? Tenía cortados los brazos, los pies, los dedos de los pies, el cráneo partido, estaba descuartizado”, expresó.

El dictamen del Instituto de Medicina Legal confirma que el fallecido presentaba 47 heridas producidas con arma blanca.

RECONSTRUYEN EL CRIMEN

Cerca de las 12:00 m., los cinco detenidos fueron trasladados hasta el Motel Vereda Tropical, donde aún se sentía en el ambiente el olor a la sangre de Manuel Ángel Rugama Castillo; el objetivo era la reconstrucción del crimen.

Uno a uno, los implicados relataron los hechos y tenían en momentos que brincar espacios para no pisar la sangre coagulada que aún permanece sobre el piso del negocio.

En sollozos José Manuel Quintero López, relató que él sólo llevó en su taxi a los muchachos en su huida hacia Carazo. Llorando relató ante los fiscales y los investigadores que no tenía nada que ver. “Yo les dije que no quería ser cómplice de lo que habían hecho”, relató Quintero López.

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