Ofilio Velásquez C.
En el año 2002 se dio una increíble y sorprendente lucha de la ciudadanía, sin distingos de edades, sexo, condición económica e ideología, para erradicar la corrupción. El Gobierno del presidente Enrique Bolaños, en una acción sin precedentes encabezó una verdadera revolución que deberá cambiar las estructuras políticas que han llenado la historia nacional de tragedias, luto y defraudación de los escuálidos recursos del pueblo nicaragüense, para instaurar la honestidad y la transparencia como sistema de hacer gobierno, al servicio de las grandes mayorías de la población.
Esta gesta está siendo agredida por los pocos dirigentes del “arnoldismo” que empañan a todo el Partido Liberal Constitucionalista, y pretenden a toda costa con acciones inmorales, ilegítimas y contrarias a la legalidad, poner en libertad al otrora caudillo responsable máximo de la corrupción en el período pasado.
Todos debemos defender la lucha contra la corrupción, darle el rechazo público a los pocos “arnoldistas” que dan vergüenza a los verdaderos liberales. Sin desmeritar las posiciones de otros, creo que el indicado para liderar al PLC es el licenciado Eduardo Montealegre. Sin embargo debe definir su posición partidaria y sin abandonar su partido marcar distancia de los pocos “arnoldistas” y estructurar su destino político alrededor de la decencia, honestidad, con amplitud de acción y alianza.
Liberal de Boaco